El embajador dominicano en Gran Bretaña, Aníbal de Castro, consideró que el otorgamiento de la nacionalidad no puede obedecer exclusivamente al tiempo que alguien tenga residiendo en una nación.
Al presentar las obras Huellas de un Proceso de Reforma y Ensayos del Registro Civil, del presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, el diplomático señaló que la nacionalidad conlleva una serie de valores y sentimientos que dan homogeneidad al colectivo social.
Se pregunta que si puede considerarse dominicano a una persona que no conozca un poco de su historia y comparta sus tradiciones, así como un manejo mínimo de la lengua escrita y hablada.
La dominicanidad no se adquiere sino en base a una práctica social y cultural que debería ir más allá de un decreto o acto de juramentación, expresó.
Asimismo: la nacionalidad es la adhesión a un proyecto de nación, la interiorización de una serie de valores que dan homogeneidad al colectivo social y lo dotan de especificidad. Implica la adscripción a una cultura con características propias y diferenciadas. Tanto más que una regla legal, la nacionalidad puede definirse como un sentimiento.
El licenciado De Castro señaló que la indocumentación de extranjeros que trabajan en diferentes sectores productivos no es un problema racial ni de discriminación, porque también lo sufren las capas más pobres del país.
La indocumentación en nuestro país, no es una expresión de resabios racistas, discriminación por color u origen, ni obedece a una exclusión planificada en contra de grupos específicos. Es la consecuencia del atraso, de la falta de recursos y de una desatención que monta décadas, agregó.
Manifestó que esa indocumentación ha servido como motor para una campaña de infamias y agravios en el exterior que han sido enfrentadas valientemente por el presidente de la JCE.
El diplomático resaltó el trabajo del doctor Rosario frente a la Junta. Citó que hace seis años el 94 por el ciento de los trabajos en las oficialías eran con procedimientos manuales, y hoy el 91.17 de esas dependencias funcionan en nuevos locales y los trabajos son automatizados.
UN APUNTE
Invasión
Diversos sectores han expresado su preocupación por los miles de haitianos que han ingresado al país sin documentación después del terremoto del pasado año, lo que se suma a más de un millón que residen aquí de manera ilegal.

