Bruselas. EFE. Un colectivo de personas que sufrieron en su infancia abusos sexuales por parte de religiosos en Bélgica ha presentado hoy en un juzgado belga una denuncia contra el Vaticano y altos cargos de la iglesia católica.
La demanda colectiva ha sido presentada en el tribunal de primera instancia de Gante (este del país), indicó en una conversación telefónica con Efe la abogada de las víctimas, Christine Mussche, quien ya anunció en julio pasado su intención de interponer esta querella
Mussche explicó que formalmente representa a unas 70 personas que aseguran haber sufrido vejaciones por parte de eclesiásticos, aunque precisó que entre ellas hay una cincuentena que todavía muestra dudas sobre la eficacia de la demanda. Muchas de estas personas han podido ser disuadidas por comentarios como los realizados por el senador de los democristianos flamencos del CD&V Rik Torfs, profesor además de derecho canónico, para quien la demanda tiene pocas posibilidades de prosperar.
Según la letrada, el objetivo es demostrar la responsabilidad civil de la iglesia católica en esos supuestos abusos, así como pedir una indemnización por los daños y perjuicios.
La demanda está dirigida, concretamente, contra obispos y otros altos cargos de la iglesia católica en Bélgica y en el Vaticano. Mañana se iniciará por tanto un proceso civil, señaló la jurista, que afirmó estar preparando también un proceso penal contra la iglesia que tardará más en preparar al encontrarse todavía analizando a fondo los casos.
Esta misma semana, una organización de apoyo a víctimas de abusos sexuales de sacerdotes denunció al Vaticano, incluyendo al papa y a tres importantes cardenales, ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) por cargos de lesa humanidad. Miembros de Alemania, Bélgica, Holanda y Estados Unidos de la Red de Supervivientes de Personas Abusadas por Sacerdotes (SNAP, que cuenta en total con más de 10.000 afiliados) presentó la demanda al considerar que funcionarios del Vaticano participaron en el encubrimiento generalizado y sistemático de violaciones y crímenes sexuales contra niños en todo el mundo.
UN APUNTE
Encubrimiento
La Red de Sobrevivientes de Personas Abusadas por Sacerdotes (SNAP), que cuenta con más de 10 mil afiliados en Estados Unidos, Alemania, Bélgica y Holanda se ha quejado porque ningún dignatario de la Iglesia Católica ha sido sancionado por esos hechos y que, por el contrario han encubierto esas acciones.
