La Asociación Nacional de Enfermería (Asonaen) pidió hoy el cese de la alegada persecución contra el personal del hospital Francisco Moscoso Puello, por parte del director y el encargado de recursos humanos, tras anunciar un plan de lucha a partir de la próxima semana, en demanda de reivindicaciones.
Francisca Peguero, presidenta de Asonaen, dijo que la persecución desatada por el director, Francisco Lebrón, y el titular de recursos humanos, Omar Montás, incluye la cancelación de enfermeras y empleados de diferentes departamentos de dicho hospital.
En ese sentido, anunció un plan de lucha a partir de la próxima semana, para enfrentar los alegados maltratos a que, según afirma, está siendo sometido el personal de la institución.
«Hasta para los empleados ir a comprar desayuno tienen que sacar un permiso firmado», dijo Peguero durante una rueda de prensa en la explanada del hospital.
Acusó a ambos funcionarios de «practicar nepotismo, nombrando a sus familiares y amigos en ese centro de salud».
Se quejó por la falta de paz laboral en que el personal del centro realiza sus labores, por lo que solicitó al director del Servicio Nacional de Salud, Chanel Rosa Chupani, intervenir dicho centro, a fin de corregir la situación.
“Ya hemos denunciado la actitud represiva que llevan a cabo estos dos funcionarios contra el personal del hospital, pero no se han tomado las medidas de lugar para frenar esa situación”, indicó Peguero.
Denunció que los funcionarios sustituyeron al personal cancelado por familiares y amigos, muchos de los cuales, según afirmó, se dedican a vigilar a los empleados.
En la rueda las enfermeras prometieron respaldar las acciones que tome el gremio a partir de la próxima semana.
“Estamos preparadas para tomar acciones contra este tipo de represión, que afecta el buen desempeño del personal que labora en este centro”, insistió la dirigente de Asonaen.

