Desesperanza en comunidad macondiana de Guarícanos en Villa Mella

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Santo Domingo.-Sin agua potable, con calles polvorientas, viviendas destartaladas, ausencia de empleos sobreviven 300 familias sumidas en la desesperanza en la comunidad Las 10 Tareas, en Los Guarícanos de Villa Mella.

Es la realidad, que no tiene nada que envidiar al Macondo de “Cien años de soledad”, del nobel colombiano Gabriel García Márquez (Gabo), de un lugar que está a pocos kilómetros del centro de la capital, donde sus habitantes viven en un nivel de pobreza tal que hace recordar el siglo XVIII.

Aguas negras por doquier, un enjambre permanente de mosquitos que amenazan la salud, basura, abandono de las autoridades, pero siempre “con la gracia de Dios”, al decir de algunos de sus habitantes.
Las casuchas fueron construidas en la margen norte de lo que era el río Yaguasa, que por su débil caudal hoy parece una cañada.

Este es uno de los 19 barrios que conforman la localidad de Los Guaricanos, en Villa Mella de Santo Domingo Norte, y posiblemente su parte marginal sea el sector más empobrecido de este municipio, solo comparado con Los Casabes y La Barquita Norte, en esa ribera del río Ozama.

La esperanza de que el Gobierno y el Ayuntamiento le instalen los principales servicios básicos para mejorar su calidad de vida aflora cada año preelectoral y, como siempre en la campaña y en busca de votos, los políticos les ofrecen de todo. Sin embargo, los candidatos que ganan olvidan sus promesas y los que pierden no tienen nada que agradecer.

Mayor preocupación

Hoy en día lo que más preocupa a los pobladores de la parte marginal de esta localidad es que las cosas parecen empeorar cada día más, sin importar el crecimiento económico en el país, del cual habla tanto el Banco Central.

Como muchos de los sectores capitalinos, Las 10 Tareas está dividido en dos partes: una mejor urbanizada, con mejores viviendas, calles asfaltadas permanente , y hasta podría decirse que a pesar de la precariedades con una mejor forma de vida que la otra parte.
En este trabajo solo se hará referencia al área que se ha situado en la orilla del rio Yaguasa.

Cuenta la historia verbal de la localidad, que después del presidente Joaquín Balaguer repartir 10 tareas de tierra a sus allegados en sus gobiernos del 1986-1990 y 1990-1996, que habían quedado baldías luego de la construcción de los edificios multifamiliares en Los Guaricanos, empezaron a llegar personas de los sectores aledaños a levantar casuchas, asentándose para iniciar una nueva forma de vida.

La parte marginal de Las 10 Tareas está ubicada en una calle que sigue el mismo trayecto del riachuelo en el que se ha convertido el río Yaguasa por esa zona, encontrándose en un estado tan penoso y deprimente como el mismo afluente, a pesar de que gracia al presupuesto participativo comunitario han podido construir partes de las aceras y contenes.

“Lamentablemente esta administración ha estancado el desarrollo, no solo de esta comunidad, sino también de todo Los Guaricanos, por aquí ni siquiera se recoge la basura. Llegamos a un acuerdo con el alcalde para que las personas no tiren los desechos en el rio, y este solo cumplió un par de semanas”, expresó Julián Almánzar, presidente de la junta de vecinos del sector.

Explicó el comunitario, que cuando se reúnen con el alcalde René Polanco para pedir cualquier ayuda para la solución de un problema de la comunidad, éeste alega que ellos están en terrenos ilegales.

Y la pregunta que debe ser contestada es: ¿Acaso puede un sector en terrenos ilegales conseguir una partida de dinero para la construcción de una obra con financiamiento del Presupuesto Participativo Municipal que otorga la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu)?

Al parecer, el caso de esta comunidad no es nada diferente al de otros sectores que, por la falta de oportunidad, el desempleo, la corrupción y una política de estado real para erradicar la pobreza, ha originado que miles de familias levanten sus viviendas en lugares vulnerables o de alto riesgo para vivir en las márgenes de los ríos.

Viviendas

Al través del tiempo se han ido levantando cientos de casuchas en la ribera del citado río, sin importar lo accidentado del terreno, ya que de seguro es anegado cuando torrenciales aguaceros aumentan el caudal de agua del río.

Son aproximadamente 300 viviendas construidas en esta parte de Las 10 Tareas, a orillas del rio Yaguasa, la gran mayoría construidas de hojalata, de tanques de metal, madera, cartón, cinc y plásticos. Pocas poseen piso de cemento y casi todas tienen letrina.

Agua ni luz

La falta de agua potable y la deficiencia de la energía eléctrica es común en todo el sector sea marginal o no. Varios pozos de agua en manos de particulares son el único medio de obtener el preciado líquido, siempre y cuando se pague por el suministro.

No hay centro de salud primario, tan poco hay un lugar donde puedan jugar o recrearse los niños. La contaminación por las aguas negras del rio, la basura en el afluente, los enjambres de mosquitos, las ratas y demás alimañas son partes del hábitat del lugar que contrastan con la exuberante vegetación.

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Este hombre clasifica sacos extraidos del vertedero de Duquesa, que luego vende en el Mercado Nuevo de la capital.

 

Se vive de

Aunque el chiripeo, la venta de metales y el “buceo” (buscar cosas en la basura) son las tres formas de vida con que los hombres de aquí se ganan la vida, la economía básica del sector es sustentada por la venta de sacos usados en el Mercado Nuevo de Villas Agrícolas, en la avenida Duarte, de la capital.

Decenas de hombres de la comunidad se trasladan diariamente a buscar sacos usados en el vertedero de Duquesa, los cuales lavan en el río y los secan en las orillas, después son clasificados, empacados y llevados a vender a la referida plaza comercial para el despacho de víveres.

Este tipo de actividad crea una cadena de responsabilidades y una dinámica, que la convierten en la principal fuente de ingresos de los residentes.