La Fiscalía del Distrtio Nacional apresó a una mujer que provocó la falsa alarma de la colación de una bomba en el consulado de los Estados Unidos el pasado primero de diciembre del año pasado.
María Yokasta Vélez De Alli (Marioli), según la Fiscalía, fue la que ocasionó la falsa alarma y este jueves fue solicitada medida de coerción de prisión preventiva en su contra por el fiscal adjunto Dante Castillo.
Marioli reside en la calle Duarte número 22, de la comunidad Madre Vieja, Nagua.
Como testigo en contra de la acusada figuran Dianelis Mosquea Salazar, Rellita De Aza y Guadalupe Portorreal.
De acuerdo a las investigaciones, Marioli se presentó al consulado americano, ubicado en la avenida Máximo Gómez, acompañada de los señores Rellita de Aza, Dianelis Mosquea Salazar, Aracelis, José y el niño de éste y tres personas más, con la finalidad de conseguirles la visa, ya que ella le había dicho que tenía un contacto en el consulado que se la iba a dar, pero mientras esperaban para entrar, ella realizó una llamada en inglés, a través de la cual, le manifestó al receptor de que le habían puesto una bomba, para que se armara un caos y las personas con la que ella andaba no pudieran entrar al consulado.
Producto de la llamada telefónica, se inició una investigación a cargo del Ministerio Público, auxiliado de la Policía Nacional, en la que se ha podido comprobar que la imputada Marioli, estafó a un grupo de personas, entre las que se encuentran las señoras Mosquea Salazar, De Aza y Portorreal a quienes les cobró diferentes sumas de dinero que van entre los 20 mil pesos hasta los cien mil, para supuestamente conseguirles la visa americana.
Ella les decía a las víctimas que tenía un contacto dentro del consulado, que pagándole una cantidad de dinero les otorgaba la visa, coordinando con algunos de ellos para que el día 01/12/2011 fueran al consulado a buscar su visa, pero como ella sabía que todo era una artimaña para estafarles su dinero, realizó la llamada para que así no pudieran atenderlos y luego marcharse del país, declaró.
La alarma se generó por un correo electrónico, según explicó el vocero de la Policía, Máximo Báez.

