El presidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores) dijo que el pasado año esa actividad aportó 40 de cada cien dólares generados por las exportaciones dominicanas, “es decir más de 6 mil 700 millones de dólares, lo que es igual a unos 309 mil millones de pesos”.
Joel Santos precisó que al cierre de 2017, se estima un ingreso de divisas por el turismo superior a los siete mil millones de dólares.
Citó el reporte anual del Consejo Mundial de Viajes y Turismo que informó que el año pasado la actividad turística de manera directa e indirecta fue responsable del 17.3% del Producto Interno Bruto, más de 12 mil millones de dólares y estima un crecimiento del 4.8% para el año en curso, es decir que superará los 13 mil millones de dólares.
Llevado a moneda dominicana, el sector de viajes y turismo aportó al PIB de manera directa 179 mil millones de pesos, en forma indirecta 279 mil millones de pesos, e inducida 118 mil millones.
Para el 2017 el Consejo Mundial de Viajes y Turismo espera que el consumo turístico en República Dominicana superará los 467 mil millones de pesos, un promedio diario de unos 1,280 millones de pesos, más de 53 millones de pesos cada hora.
“Esta institución proyecta que la cadena nacional de suministro al turismo moverá en el 2017 más 236 mil millones, unos 20 mil millones de pesos mensuales, más de 655 millones de pesos diarios. También se espera que las inversiones de capital superarán los 31 mil millones de pesos, un promedio diario de más de 86 millones de pesos”, dijo Santos al pronunciar el discurso de apertura de la 31 Exposición Comercial de Asonahores.
Dijo que el foro se inició “apenas seis días después que el huracán Irma pasó próximo a nuestra costa atlántica, y es en sí misma una prueba de la destreza adquirida por la hotelería dominicana para manejar este tipo de adversidad”.
Dijo que “estábamos preocupados” Sin embargo, el mismo jueves a media mañana cuando circuló la información sobre la llegada del primer avión al aeropuerto de Punta Cana, procedente de Argentina, comenzó a disiparse el panorama. “Después supimos que los establecimientos turísticos de Samaná y Puerto Plata también seguían operando. Ningún turista estuvo en riesgo de que se afectara su integridad personal”.

