Estambul. EFE. El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, dijo hoy que el organismo persigue un programa ambicioso de reforma para reforzar la eficacia y legitimidad de la institución entre los países en desarrollo a los que sirve.
En la apertura de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Estambul, Zoellick afirmó que las reformas se concentrarán en mejorar las políticas de desarrollo, e impulsar el buen gobierno y la eficiencia en el manejo de los gastos dentro del Banco. El mundo necesita instituciones ágiles, hábiles, competentes y responsables, dijo Zoellick según el texto de su discurso ante los representantes de los 186 socios de la organización.
El Banco Mundial mejorará su legitimidad, eficiencia y responsabilidad y ampliará aún más su cooperación con Naciones Unidas, el FMI, los otros bancos multilaterales de desarrollo, los donantes, la sociedad civil y las fundaciones que se han convertido en actores cada vez más importantes del desarrollo, explicó. El responsable del BM destacó que el mundo es muy distinto hoy a como era en 1944 cuando se creó el organismo y cuando los países emergentes de la actualidad eran en su mayoría colonias.
Indicó que el siglo XXI exige un nuevo protagonismo para los países emergentes.
