Los Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) se han constituido en una epidemia en el hospital Francisco Moscoso Puello, donde la situación empeora debido a que los médicos no tienen tomógrafos ni otros equipos que les permitan tener un diagnóstico preciso.
Los doctores Juan Manuel Mena y Tania Vargas, neurólogos de ese centro de salud, aseguraron que los estudios de imágenes son esenciales para hacer un diagnóstico diferencial.
Dijeron que el centro de salud no tiene tomógrafos y los médicos se ven precisados a enviar los pacientes a otros hospitales, lo que aumenta la posibilidad de muerte durante el trayecto o empeorar su situación de salud al llegar al centro. Los especialistas hablaron del tema durante su participación en el XXIV Congreso de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, que se desarrolló en Bávaro el fin de semana.
El hospital no tiene imágenes, espacio físico adecuado y una eficiente unidad de cuidados intensivos, porque los pacientes que llegan graves necesitan ser asistidos en áreas especializadas. Aseguraron que es penosa la precariedad y falta de recursos con que se enfrentan los pacientes que padecen un evento cerebral y deben ir al Moscoso Puello.
La situación fue analizada por más de 60 neurólogos y neurocirujanos que debaten este y otros temas en el XXIV Congreso de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, que se desarrolla en Bávaro el fin de semana. “En esa situación un paciente puede durar hasta tres y cuatro días, lo que agrava su situación y lo puede llevar a la muerte”, dijo el doctor Mena.
Muchos pacientes no llegan a tiempo, y aunque llegaran, el hospital no tiene el programa de la terapia trombolítica. Los pacientes se manejan con los métodos antiguos, por lo que existe una alta mortalidad.
Estos pacientes deben buscar ese dinero y son en su mayoría pobres y hasta indigentes. La enfermedad vascular cerebral, la isquémica y las hemorrágicas constituyen la primera causa de internamiento en medicina interna, coincidieron Mena y Vargas.

