El gran cúmulo de basura que copa al Distrito Nacional y los municipios de Santo Domingo afecta de manera considerable el turismo. En algunos monumentos históricos se ha reducido la visita de extranjeros, y es cada día mayor la preocupación de los munícipes por la falta de recogida de los desechos.
La gran cantidad de basura que hay en las calles constituye una vergüenza no solo para las autoridades municipales, quienes tienen la responsabilidad de recogerla, sino para el país, ya que ese aspecto da mala impresión a los turistas que visitan esta parte de la isla.
Basura ahuyenta
La contaminación y el mal olor generado por los grandes basureros ha auyentado el flujo de turistas que visitaban el Faro a Colón, un importante monumento histórico que atraía cada semana cientos de visitantes de todas partes, según dicen vecinos del lugar.
Más de 7 grandes basureros han sido improvisados en el entorno del citado monumento, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad ya que este reúne un enorme contenido histórico relativo al descubridor y a la colonización. Sin embargo, hoy está prácticamente arruinado por el descuido y los grandes basureros que rodean su entorno.
Ya la falta de recogida de la basura no es exclusiva del Distrito Nacional, en el municipio Santo Domingo Este el problema se ha agravado y sus principales calles están repletas de desperdicios.
A juzgar por los grandes basureros, los ayuntamientos no están recogiendo los desechos sólidos.
Los principales sectores y calles de Santo Domingo Este tienen montones de basura. La San Vicente de Paúl está cundida de basureros por doquier, sin que el cabildo se anime a recoger los desperdicios.
Esta mañana había un montón de basura en la calle Real, de Villa Duarte, el cual entorpece la circulación de los transeúntes y obstaculiza gran parte de la vía.
Los munícipes están al borde de la desesperación porque los camiones de basura no pasan como antes a recogerla.
En la calle Diego Tristán esquina La Pista, en Hainamosa, hay un gigantesco basurero que parece un vertedero en el que además depositan animales muertos, generando un mal olor que contamina el medio ambiente y constituye una amenaza para la salud de los vecinos del lugar.
En el Distrito Nacional la situación es todavía peor. En sectores como La Agustinita y Cristo Rey hay hileras de basura que parecen interminables.
En la calle Sol Poniente, Arroyo Hondo, también hay una larga hilera de basura en medio de las dos vías de esa avenida.
En Santo Domingo Norte también se quejan del gran cúmulo de basura que hay en esa demarcación.

