A la República Dominicana habría que cerrarla si inversionistas de Francia, España, Canadá, Alemania, China, Corea y Japón denunciaran las extorsiones a las que han sido sometidas por funcionarios dominicanos.
La advertencia la hace Julio César de la Rosa Tiburcio, coordinador general de la Alianza Dominicana Contra la Corrupción, quien dijo que si esas naciones filtraran las informaciones que le remiten los embajadores acreditados en el país, quedaríamos muy mal parados ante el mundo.
De acuerdo a los cables diplomáticos filtrados por Wikileaks al diario español El País, los Estados Unidos considera que el clima de corrupción en República Dominicana deja a la inversión extranjera a merced de funcionarios gubernamentales que exigen sobornos de manera audaz.
Todo se presenta, conforme a la publicación divulgada ayer en una nación donde las encuestas revelan que la población acepta estos hechos.
Algunos inversores estadounidenses han recibido incluso amenazas, funcionarios corruptos han sido promovidos a puestos de mayor responsabilidad, revela el cable despachado desde la embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo a Washington, según la filtración de Wikileaks, dada a conocer por El País.
El informe acusa al ex director de Aeronáutica Civil, Andrés Vanderhortz; al ex administrador de la CDEEE, Radhamés Segura, a un ex ministro de las Fuerzas Armadas y al ex ministro de Turismo, Félix Jiménez.
De la Rosa Tiburcio dijo que esa es una práctica recurrente de los funcionarios de diferentes gobiernos producto de la débil democracia en que vivimos, situación que indicó no escapa a los demás poderes del Estado y que también afecta a los inversionistas nacionales.
Dijo que los inversionista reciben todo tipo de trabas para que tengan que soltar dinero.

