Por LEONCIO BAUTISTA
El Nacional
Miles de obreros agrícolas han perdido sus empleos en las últimas semanas en San Cristóbal, Baní, Azua y San José de Ocoa, debido a la quiebra de cientos de productores, principalmente de cebolla, denunciaron dirigentes de asociaciones campesinas.
Afirmaron que la situación calamitosa en que han caído los productores es consecuencia de la falta de financiamiento, alta tasa de interés y no saldo de las deudas millonarias que tiene el Gobierno, a través de la Secretaría de Agricultura.
Explicaron que sólo en la provincia de Azua se han perdido alrededor de 150 mil empleos temporeros, en donde más del 95 por ciento de los productores no pudieron iniciar la siembra de cebolla de primavera.
Ante esa situación, las asociaciones de productores de cebolla de las cuatro provincias señaladas se están organizando en bloque para realizar un conjunto de acciones encaminadas a conseguir que el Gobierno acuda en rescate de la producción agrícola.
Dionisio Feliz, Víctor Guillermo Comas y Juan Alfredo Bayona, directivos de la Asociación de Productores Agrícolas de Azua y de la Federación de Campesinos Banilejos (Fecaba), definieron de dramática la situación por la que atraviesa y se quejan del alegado abandono oficial.
Expusieron que las lluvias que causaron las últimas dos tormentas tropicales, que impactaron el país y que dañaron gran parte de las plantaciones de cebolla, sumado al problema de financiamiento y tardanza en el pago de la deuda por la pignoración de las cosechas, grabó la situación de la mayoría de los productores que han quedado prácticamente en bancarrota.
Según el presidente de la Asociación de Productores Agrícolas de Azua, Dionisio Feliz, la situación del campo en esa provincia es de abandono en cuanto al financiamiento, principalmente en el Proyecto Usura, que posee 150 mil tareas irrigadas por la presa Sabana Yegua, de las cuales se dedican alrededor de seis mil al cultivo de cebolla y el 95 por ciento no se pudo sembrar el bulbo.
La mayoría de los productores de Ocoa, Azua, Baní y San Cristóbal no han podido realizar las siembras correspondientes a Otoño e invierno, y en el caso de Azua sólo tres han podido hacerlo, que son Osiris, Freddy y Timoteo, de un grupo de alrededor de 100 productores, de manera que se trata de una situación dramática, señaló Dionisio Feliz.
Consideró que la Secretaría de Agricultura debió haber variado la política del Banco Agrícola, financiando la siembra de cebolla en Azua, Vallejuelo, en Ocoa y otras zonas.
Informó que en Ocoa sólo se está sembrando 150 libras de semillas de cinco mil que se sembraba, lo que implicará que el Gobierno se verá precisado erogar dólares para importar cebolla para abastecer el mercado.
Parece que se trata de un negocio, porque ellos (las autoridades agrícolas), que prefieren no financiar la siembra y que se traigan del exterior cuando se produce el vacío de noviembre y diciembre, por lo que se advierte escasez y carestía a corto plazo, ya que el abastecimiento de esos dos últimos meses, en los que el consumo aumenta, es Azua que lo suple, comentó el vocero de los productores de esa provincia.
Advirtió que aunque el gobierno deberá erogar miles de dólares para importar cebolla, aún así el consumidor irá forzado porque tendrás que comprar una libra del producto a 35 y 40 pesos, producto de no haber financiado 5 o 6 mil tareas en Azua.
Otra repercusión negativa es que esa actividad en la provincia representaba una inversión de cerca de 100 millones de pesos, lo que implica que en el cultivo de una tarea de cebolla se utilizan unos 30 obreros que, multiplicado por cinco mil, se está hablando de más de 150 mil obreros, enfatizó Féliz.
Sostuvo que la producción de cebolla en esa provincia prácticamente colapsó debido a que de cinco mil tareas apenas 300 fueron sembradas por falta de financiamiento.
Tanto Féliz, como Juan Alfredo Bayona, directivo de Fecaba, explicaron que en cuanto a los productores de Ocoa, éstos les han explicado sobre la difícil situación financiera por la que también atraviesan, debido a que no les han saldado la deuda que tiene con ellos Agricultura por concepto de pignoración de la pasada cosecha de cebolla.
Afirmaron que de 80 millones de pesos que les adeudan, apenas les avanzaron 30, y que ante esa situación han pedido apoyo para presionar el saldo de esa deuda y de esa manera estar en condiciones de volver a sembrar el producto.
Según Bayona, el principal problema que tienen los productores de Baní, San Cristóbal, Vallejuelo y Constanza, es la deuda que tiene Agricultura con ellos, que este año alcanzó los 72 millones de pesos, sólo en Peravia, por concepto de compra y subsidio.
Advirtió que sólo están a espera que pasen las festividades navideñas para iniciar acciones de presión para tratar de lograr el saldo de esa deuda, porque, según afirmó, a la única provincia que no se le ha pagado ni un centavo es a Peravia.

