Ninguno de los testigos ha vinculado ni reconocido a los nueve presuntos sicarios que se alega actuaban al servicio de José David Figueroa Agosto, durante el juicio en el Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, afirmaron este viernes dos abogados de los acusados.
Manuel Ramírez Orozco y Carlos Moreno Abreu, abogados de dos de los inculpados, dijeron que las declaraciones del testigo Héctor Arístides Zorrilla fueron distorsionadas.
Lo escuchado ha sido distorsionado, dado que ninguno de los testigos ha vinculado ni reconocido a ninguno de los imputados, precisan en declaración conjunta.
Dijeron que Zorrilla en sus declaraciones en el tribunal lo que dijo fue que hizo un servicio de taxi el día 14 de mayo del 2010 en La Francesa, y que escuchó varios disparos y por el espejo retrovisor del vehículo vio una persona parecida al imputado Ricardo Pérez Mateo, cuando supuestamente éste se subía a una yipeta verde.
El testigo supuestamente lo reconoció porque usaba lentes en esa ocasión, sin embargo, de acuerdo a los abogados el imputado comenzó a usar lentes recetado a partir del 19 de mayo del mismo año.
Precisan que decir ante el tribunal que se le parece, no significa que sea el mismo, no obstante, los testigos víctimas que estaban en el mismo lugar de los disparos, todos son coincidentes en que no se escucharon disparos.
Sostienen los abogados que resulta un tanto fantasioso ese testigo, que además fue conducido preso por la Fiscalía al proceso, bajo presión, a sostener que uno de los imputados se le parece a uno de los sicarios que participaron en la muerte de Ruben Soto Hayét .
En cuanto al imputado Gian Enrique Rojas, expresan los abogados que no es cierto que se hayan identificado los supuestos celulares envueltos en los hechos.
Dicen que el testigo Radhamés Cuevas Mateo, era quien supuestamente tenía a nombre de Rojas el celular que adquirió con el No 829-851-5550 y que está vinculado supuestamente a los hechos. Añaden que demostraron que no lo dejo en la tienda por lo que Rojas no pudo llevárselo.
