Un juez de la Instrucción de Cotuí dictó tres meses de prisión preventiva contra dos miembros del Ejército y un civil acusados de comprar cocaína, introducirla en la Fortaleza Palo Hincado y traficarla con los internos.
Los acusados fueron identificados como el primer teniente Teódulo Fernando Guerrero Ogando, el cabo Rigal Sánchez Ogando y el supuesto distribuidor Martín Jiménez Medina, a este último le ocuparon 100 gramos de cocaína que iba a ser vendida a los militares, según una investigación de la fiscalía de Sánchez Ramírez.
Los militares y el civil fueron sometidos a la justicia acusados de asociación de malhechores y violación a la Ley 50-88 que sanciona el tráfico y consumo de drogas.
Según una nota de la Procuraduría, el teniente Sánchez Ogando se desempeñaba como encargado de inteligencia de la Fortaleza Palo Hincado y fueron apresados durante un operativo coordinado por la fiscal de Cotuí, Garina Almonte y oficiales de la Policía justo cuando las partes realizaban la transacción próximo al parque Duarte de Villa La Mata.
Según la magistrada Almonte, el presunto distribuidor Jiménez Medina recibió varias llamadas del teniente Guerrero y el cabo Sánchez Ogando.

