SANTIAGO. Luis Gerardo Ortiz Peña y Francisco Alberto Rosario Quezada, señalados como los asesinos de la taxista Altagracia Regalado Cruz y la empleada privada Kenny Liriano Abréu, tendrán que permanecer por lo menos 12 meses tras las rejas, luego que se les dictaran medidas de coerción en el Tribunal de Atención Permanente de aquí.
Las medidas coercitivas fueron impuestas el pasado jueves y a cada una de las audiencias se presentaron decenas de personas interesadas en seguir de cerca el desarrollo de los acontecimientos, especialmente taxistas compañeros de Regalado Cruz, quienes se mantuvieron en el recinto judicial casi hasta la media noche.
En ambas audiencias la fiscalía solicitó 12 meses de prisión como medidas de coerción, anunciando la magistrada Yenny Berenice Reynoso que no escatimará esfuerzos a fin de que la justicia castigue de manera ejemplarizadora los casos de feminicidios que se registren en la zona.
La dama, de 39 años y quien laboraba en el horario nocturno de la empresa Taxi Familiar, fue asaltada la madrugada del pasado lunes y su cuerpo fue hallado degollado horas después en la comunidad La Delgada, de Villa González.
A mediados de semana Ortiz Peña fue apresado en Dajabón, cuando intentaba negociar la yipeta con la que ella trabajaba y que él se llevó luego de abandonar el cadáver.
En los archivos de la Policía Ortiz figura con 16 sometimientos por robos, atracos y venta de drogas, prontuario que ha logrado acumular en poco más de seis años.
Mientras que la joven Kenny Liriano Abréu, de 21 años, el martes fue acuchillada más de 25 veces por su ex pareja Rosario Quezada a consecuencia de las cuales falleció horas después en el hospital José María Cabral y Báez.
