Santiago de Chile. (BBC Mundo). Dos días después que el diario Clarín publicara una entrevista en que dijo que «la mayor parte de Chile no sintió la dictadura» de Augusto Pinochet, este martes renunció a su cargo el embajador del gobierno de Sebastián Piñera en Argentina, Miguel Otero.
El abogado de 79 años había reiterado que no dimitiría mientras contara con el apoyo del presidente, pero finalmente dio a conocer su determinación «indeclinable» de dejar el puesto como representante en el país vecino.
«El embajador Otero comunicó esta tarde su decisión telefónicamente al ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, quien se encuentra en Lima participando en la 40ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos», informó la cancillería mediante una nota oficial.
«La cancillería acepta y respeta la decisión del embajador Otero y agradece la labor desarrollada al frente de nuestra misión diplomática en Argentina», añadió el texto.
El comunicado precisó que «el canciller se reunirá personalmente con el embajador Otero a su regreso a Santiago».
El subsecretario de Relaciones Exteriores, Fernando Schmidt, sólo se limitó a leer la nota y no aceptó preguntas, sin dar luces de cuándo se definirá el nombre del nuevo embajador en Argentina.
Durante este martes la comisión de Relaciones Exteriores de la cámara de Diputados aprobó en votación dividida solicitarle a Piñera la salida de Otero, quien en su entrevista al medio argentino también dijo que si Salvador Allende no hubiese sido derrocado el 11 de septiembre de 1973 «Chile hoy sería Cuba».
El mandatario no se refirió a la entrevista concedida por el ahora ex embajador, pero desde el palacio presidencial de La Moneda aclararon que sus dichos «representan opiniones personales y no la opinión del gobierno».
El propio Miguel Otero ofreció el lunes sus excusas «a todas aquellas personas que han sufrido bajo cualquiera dictadura que sea, a aquellas que se les han violado los derechos humanos. Vayan a ellos mis sinceras disculpas porque tienen toda la razón de sentirse ofendidos».

