SANTIAGO. Mientras el ganado sufre por la falta de pastos debido la fuerte sequía, las labores agrícolas disminuyen y el suministro de agua para labores domesticas se hace cada vez más precario en diversas poblaciones del Cibao, impactado desde hace cerca de dos meses por la falta de lluvia.
La situación provoca además decenas de incendios forestales cada semana en diversas poblaciones de esta zona.
Sólo en San José de las Matas, de acuerdo al Ministerio de Medio Ambiente, se han producido más de 10 incendios en las últimas semanas.
Las autoridades insisten en el deber de ahorrar agua.
El ingeniero Roberto Durán, director del Instituto Nacional Aguas Potables, aseguró ayer que la situación es más preocupante en Santiago, Tamboril y Villa González, que son servidos por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) que se surte de la Presa de Bao donde hay una disminución de su capacidad de almacenamiento.
Mientras, el director de Coraasan, Hamlet Otañez, insistió en que el programa de racionalización del servicio de agua es necesario mantenerlo, por la sequía y por la poca capacidad económica para buscar nuevas fuentes e instalación de equipos para suplir adecuadamente a esta ciudad.
La situación falta de lluvia está impactando negativamente en el ganado. Criadores de la Línea Noroeste dicen que si la crisis de agua sigue se agotarán más los pastos de por sí escasos.
Pequeños ganaderos de Santiago Rodríguez, Valverde, Dajabón y Monte Cristi, afirmaron que han tenido bajas en sus reses debido a que mueren por falta de pastos y agua.
El ganadero Alejandro Lantigua dijo que los lagos artificiales que sirven para dar de beber a las reses se han secado en muchos lugares de la provincia de Santiago Rodríguez y los pastos se han agotado en las fincas a causa de la falta de lluvias.
