Miembros de la Dirección de Inteligencia M-2 de la Marina de Guerra arrestaron esta madrugada en Las Galeras, Samaná, a un grupo de 28 hombres y mujeres que se proponían viajar ilegalmente a Puerto Rico en una embarcación de 30 pies de eslora.
El vocero de la institución, capitán de navío José David Corcino Polanco, informó que dos de los detenidos sufrieron lesiones en varias partes, cuando trataban de escapar de los agentes. Fueron identificados como Mártires Sosa Rodríguez, quien además sufrió fractura en el brazo derecho, y Marino Alejo. Ambos fueron conducidos por los propios militares al hospital público de Samaná.
Los demás apresados se encuentran en la comandancia de la Marina de Samaná donde son interrogados para luego ser sometidos a la justicia
Se busca además determinar si entre los detenidos están los organizadores de la frustrada travesía.
La embarcación tiene 30 pies de eslora, diez de manga y seis de puntal, la cual fue remolcada y mantenida bajo custodia por instrucciones del vicealmirante Nicolás Cabrera Arias.
Se informo que el jefe de la Marina Cabrera Arias, ordenó al director de Inteligencia M-2, contralmirante Luis Geronimo Castro Hermon, un mayor incremento día y noche de la vigilancia tanto en Samaná como en Nagua y demás zonas aledañas.
Los informes indican que por medio de ese incremento del patrullaje, Cabrera Arias busca impedir la salida de embarcaciones a Puerto Rico, aprovechando los traficantes de ilegales, las favorables condiciones climáticas. Esa mayor vigilancia también abarca la zona Este del país, que sigue siendo la más utilizada por los traficantes de indocumentados hacia Puerto Rico y otras islas.
Eran 20
La Marina comunicó que eran 20 los ocupantes de un barco pesquero que encalló en Banco la Plata, 18 de los cuales fueron rescatados y los otros dos aparecieron sanos y salvos en Haití. Los pescadores que llegaron a las costas haitianas y que retornarían en las próximas horas al país, fueron identificados como Brito Severino Berroa y Jorge Ramón Berge Espinal. Los demás tripulantes del barco Catalina, incluyendo su capitán Felipe Reyes, fueron conducidos a la comandancia de la Marina de Guerra de Sabana de la Mar.

