Opinión

Duarte y los gobiernos (2)

Duarte y los gobiernos (2)

En el compromiso del jueves pasado íbamos desarrollando cuando nuestro patricio Juan Pablo Duarte servía como militar al gobierno de Haití, como estrategia libertaria. Primero porque el ejército haitiano era superior al dominicano, y, segundo, porque no estaban dadas las condiciones para producir la independencia y debía seguir luchando.  La Sociedad Secreta La Trinitaria logró el histórico trabucazo de la Puerta de la Misericordia el 27 de Febrero de 1844, debiendo aglutinar a los conjurados principales, especialmente masones, que era la más vieja institución filantrópica filosófica en el mundo en aquellos tiempos.

 Duarte estudió junto a muchos de sus aglutinados y  advertía que la masonería preparaba bien a las personas en responsabilidad, lealtad y condición humana, de forma tal que se dice que de nueve conjurados, siete eran masones, incluyendo a Francisco Del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella.  Se sostiene que el Patricio se distinguía por indoblegable y por no separarse jamás de su cerrada idea de ser libre e independiente de toda potencia extranjera; y decía al respecto: “Mientras no se escarmiente a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos serán víctimas de sus maquinaciones”.  También sostenía: “El esclavo soporta su suerte aunque oprobia su triste vivir, pero el ser libre prefiere su muerte al oprobio de tal existir.”

Nuestro libertador nació un 26 de enero del 1813.  Los actos oficiales por el bicentenario serán durante todo este año. En el pasado fin de semana, con la presencia del presidente Danilo Medina, tuvo lugar un tedeum  en la Catedral Primada de América. El cardenal Nicolás De Jesús López Rodríguez, encabezó los actos religiosos y fue invitada una sobrina tataranieta del patricio. Hubo ofrenda floral, visita a la casa de Duarte y al Museo Nacional.

  Desde muy joven Duarte fue enviado a estudiar a Inglaterra y posteriormente a Francia y España; poniéndose en contacto con los movimientos políticos sociales y culturales de moda en el momento, como el romanticismo, el liberalismo, la masonería, y otros, que fortaleció su espíritu revolucionario, fascinándole la democracia europea con los cambios sociales que veía por Francia y Alemania, así como en Inglaterra; pero, fundamentalmente, la Constitución de Cádiz. Regresa el Patricio a su país en 1833, ya maduro su sentido nacionalista, y decide forjar definitivamente en su pueblo la llama de la libertad soberana en su país.   Sin más espacio por hoy, seguiremos más adelante con el tema del paradigma libertador Duarte.

 Finalmente, felicito al distinguido poeta José Mármol, por su Premio Nacional de Literatura 2013, patrocinado por la Fundación Corripio, así como  a la colega y amiga Nuria Piera, designada como directora de CDN, augurando éxitos con su larga experiencia.

El Nacional

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