Ecuatoriano detenido en base militar es arrestado de nuevo

Pablo Villavicencio


HEMPSTEAD, Nueva York, EE.UU. (AP).- Un repartidor de pizza ecuatoriano que había sido presentado como un ejemplo de los excesos de la política migratoria de Estados Unidos, ha sido arrestado por un caso de violencia doméstica.

Una denuncia criminal alega que Pablo Villavicencio empujó a su esposa contra una pared, la abofeteó y le arrebató el teléfono para que no llamara a la policía la tarde del jueves en el hogar de la pareja en Hempstead, Long Island.

Fue instruido de cargos el sábado y permanecía en la cárcel el lunes por la tarde.

Su abogado no respondió de inmediato a un pedido de comentarios.

Villavicencio fue detenido el 1 de junio al entregar pizza a la base militar Fort Hamilton en Brooklyn. Tramitaba la residencia legal y apelaba una orden de 2010 de abandonar el país. Su esposa y dos hijas pequeñas son ciudadanas estadounidenses.

Hace unas semanas, el gobierno se negó a apelar la resolución que lo dejó en libertad en julio.

“El gobierno federal admite lo que ya sabía: no había ningún motivo legítimo para encerrar al señor Villavicencio y separarlo de su familia”, dijo en ese momento el gobernador Andrew Cuomo, un demócrata. La oficina del gobernador no respondió de inmediato las peticiones de comentario el lunes.

Cuando ordenó la liberación de Villavicencio hace unos meses, el juez federal Paul Crotty dijo que no creía que la detención fuera “accidental o azarosa”.

“No debería ser complicado discernir que las familias deben permanecer juntas y no ser separadas por la aplicación insensible y cruel de la llamada política de ‘tolerancia cero'”, escribió Crotty. “Sobre todo cuando la organización que busca sacarlos también ha proporcionado un camino para que una persona en posición de solicitante regularice su estatus migratorio con una mínima alteración a su vida familiar”.

El juez agregó que Villavicencio “lo merece por su trabajo duro, su dedicación a la familia y su registro criminal impecable”.

El fiscal general Jeff Sessions implementó la política de tolerancia cero en abril. Más de 2.500 niños fueron separados de sus padres después de que el gobierno del presidente Donald Trump adoptara la política para procesar criminalmente a cualquier adulto que entrara sin autorización al país. Cientos de padres fueron deportados sin sus hijos.

En junio, Trump aprobó una orden ejecutiva que acababa con la política de cero tolerancia, pero considera nuevas opciones para disuadir a las familias inmigrantes a venir a Estados Unidos.