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Educando nuestros hijos

Educando nuestros hijos

Alberto José Taveras

Ser padres no solamente es un privilegio, sino una de las mas altas responsabilidades ya que de nuestras acciones y lecciones dependerá que estamos legando a la sociedad y de cómo seremos recordados. Quiero compartir algunas pinceladas de una reciente reflexión del Dr. Cesar Mella en este sentido digna de sus vastos y profundos conocimientos en la conducta humana que se titula “Hijos sicarios”.

¿cómo eduqué o estoy educando a mis hijos? ¿Qué valores inculco o inculqué a mis hijos? A los jóvenes de este siglo hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela porque no tienen que tomar el camión o caminar larguísimas distancias para llegar a ella. No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos en poner un dedo en nada que tenga que ver con arreglar algo en el hogar. Idolatran amigos y a falsos personajes de realitys de mtv, pero viven encontrándole defectos a los padres. Se cierran a quien les hable de moral, honor, buenas costumbres y de religión, lo consideran aburrido.

Cobran cuotas sin trabajar por ellas y cuando les exige lo más mínimo en el hogar o en la escuela, lejos de ser agradecidos te contestan, con desfachatez: yo no pedí nacer, es tu obligación mantenerme.

La tasa de que hagan su vida independiente se aleja cada vez más. ¿Entonces en qué estamos fallando? Lo que le pasó a nuestras generaciones, es que elaboramos una famosa frase que no dio resultado: ¡Yo no quiero que mis hijos pasen, los trabajos y carencias que yo pasé! Nuestros hijos no conocen la verdadera escasez, el hambre. Se criaron en la cultura del desperdicio: agua, comida, luz, ropa, dinero.

El dame y el cómprame, siempre fue generosamente complacido convirtiendo a nuestros hijos en habitantes de una pensión, con sirviente y todo incluido, que después intentamos que funcionara como hogar.

Es alarmante el índice de divorcios que se está generando, como nunca batallaron en la pensión con sirviente incluido, a las primeras carencias en el propio, avientan el paquete y regresan a la casa para que la mamá y el papá continúen resolviéndoles la vida. Para los que tienen hijos y que pueden todavía moldearlos, edúquenlos con principios y responsabilidades. háganles el hábito de la correspondencia, de ser agradecidos y de saber ganarse el dinero con honestidad.

Que entiendan que asistir a la escuela, es un compromiso con la vida del que dependerá su calidad de vida futura. No los corrijas ni ofendas en público, nunca lo olvidarán ni te lo perdonarán. Revisar si fuimos muy permisivos, o sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las empleadas domésticas y en un medio ambiente cada vez más deformante. Como estamos educando a nuestros hijos?.

Por: Alberto José Taveras

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