HARGILL, Texas (AP) _ Un familiar del padre y sus dos hijos acusados de dispararle a un agente federal de inmigración dijo que los acusados abrieron fuego afuera de su hogar por temor.
Amparo Ramírez le dijo al diario local San Antonio Express-News (http://bit.ly/PnQNxI) que los tres pensaron que alguien estaba invadiendo su casa rural en la frontera texana.
Pedro Alvarez y sus hijos, de 18 y 16 años, fueron arrestados luego de dispararle esta semana a un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos que estaba estacionado afuera del lugar.
Ramírez, la matriarca de la familia, le dijo al diario que el agente Kelton Harrison nunca se identificó. Asimismo, agregó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas jamás avisó a los residentes que estaba realizando una vigilancia en la zona.
Los fiscales aseguran que Harrison estaba vigilando la madrugada del martes una esperada transacción de narcotráfico. Recibió un disparo en la espalda y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dijo que su estado de salud está mejorando.

