El acto, como cada actividad, protocolarmente estaba normado por un programa, una maestra de ceremonias y los cuatro integrantes de la mesa principal, tras una mesa de mantel blanco, tocado con un signo floral en el centro. Al frente, 69 personas interesadas en el medio ambiente. El lugar, uno de los salones-gazebos del Jardín Botánico Nacional. Un acto parecido a todos aquellos en los que algo se pone en circulación.
Pero había, en esta oportunidad, un aire distinto, emanado de la conjunción de cuando la ciencia y el arte danzan en común al tono del respeto por la vida: se presentaba el calendario 2013, Flora de la Sierra, un proyecto editorial que reunió a botánicos que asesoraron a tres fotógrafos (Pascual Núñez, el más activo de los retratistas de las lomas de San José de las Matas, el sacerdote del Sagrado Corazón, padre Francisco Rodríguez (de quien muchos no sabían que era tan buen fotógrafo artístico) y el veterano Roberto Cerda, quienes se tomaron cerca de seis meses subiendo a esas montañas para finalmente sacar 12 impresionantes fotografías de flores y foresta.
El Botánico
El director del Jardín Botánico Nacional, el biólogo Ricardo García, destacó la importancia de que se haya concretado este proyecto editorial, que ahora representa un estímulo al conocimiento y la admiración de los tesoros botánicos que guarda la sierra de Las Matas y otras muchas zonas del país. García dijo que tiene una trascendencia fundamental el conocer con este nivel de detalle y estética, reforzada con la información científica.
Lo que se ha logrado es uno de los mejores calendarios que se hayan editado en procura de destacar la importancia y la belleza de la flora dominicana, afirmó García.
Los artistas
A nombre de los fotógrafos, Pascual Núñez manifestó su agrado por haber concluido con éxito la labor de captar la belleza de las especies florales y los árboles incluidos en el calendario Flores de la Sierra.
Además de las doce impactantes imágenes, hay fotos más pequeñas que muestran un panorama general de las especies registradas y la información científica, redactada por un cuerpo de asesores del Jardín Botánico Nacional.
Las especies retratadas son: papita fita (Hydrocotye umbrealla); piña de palo (Tillandsia fasciculata); guajaca (Tilalandsia usneoides); angelito amarillo (Tolumnia guianensis); helecho macho (Cyathea arborea); samán (Samanea saman); caoba (Swietenia mahogoni); manacla (Prestoea montana); guayuco (Piper aduncum); palma cana (Sabal domingenis) y pino criollo (Pinus occidentalis).
El calendario lo vende el Jardín Botánico para reforzar una cuenta especial de protección de las especies nativas. Se hicieron 3 mil ejemplares.

