Mundo

El consumo de drogas en Europa visto desde las cloacas

El consumo de drogas en Europa visto desde las cloacas

PARÍS, 27 Jul 2012 (AFP) – Más infalible que las aduanas y menos aleatorio que los cuestionarios, el análisis de las huellas de drogas en las aguas residuales ofrece una fotografía bastante fiel del consumo de cocaína, éxtasis o cannabis en una ciudad, estima un estudio europeo.

El consumo de cocaína está más extendido en el oeste y centro de Europa y el éxtasis se consume particularmente en Holanda, la ciudad portuaria belga de Amberes y Londres, según un comparación inédita de huellas de drogas detectadas en las aguas residuales de 19 ciudades en 11 países europeos.

Este tipo de análisis se realiza desde hace varios años, pero el estudio publicado esta semana por la revista Science of the Total Environment es el «primero a escala europea», según sus autores.

En ciudades grandes como Londres, París, Barcelona y Milán y en otras más modestas como Castellón (España), Amberes (Bélgica), Utrecht (Holanda) y Umea (Suecia), unos científicos han analizado las aguas residuales que llegan a las depuradoras locales durante una semana completa, en marzo de 2011.

 Rastrearon los marcadores urinarios de varias drogas -cocaína, éxtasis (o MDMA), anfetaminas, metanfetaminas y cannabis- y compararon los índices por habitante entre las ciudades.

«Nuestro enfoque da resultados fieles y fiables sobre el total de drogas consumidas», estimó Kevin Thomas, director de investigación del NIVA (Instituto Noruego de Investigación del Agua), coordinador de este estudio.

 «Podemos determinar la talla del mercado de la droga en una ciudad y también podemos medir rápidamente modificaciones del consumo, por ejemplo, después de una intervención de la policía o de una requisa aduanera», añadió en el comunicado que presenta este trabajo.

No para «sustituir a la policía»

El consumo de cocaína aparece como más importante en Europa occidental y central, con los índices por habitante más altos detectados en Amberes, Amsterdam y Valencia (España). Estos resultados confirman globalmente los datos recabados por sondeos, señalan los científicos.

Una extrapolación «grosera» les conduce a evaluar en unos 355 kg el consumo diario de cocaína de los 500 millones de europeos.

En cuanto al éxtasis, las huellas más importantes fueron halladas en las aguas de las ciudades holandesas (Amsterdam, Eindhoven, Utrecht), en Amberes y Londres. Unas cifras anormalmente altas en Utrecht podrían explicarse, según el estudio, por una intervención policial que habría podido conllevar un vertido masivo a la red.

Los análisis muestran también que el consumo de cocaína y éxtasis es mucho más marcado el fin de semana en la mayoría de las ciudades.

En materia de cannabis, las ciudades de Holanda, donde el consumo está tolerado en los cafés y atrae a numerosos turistas extranjeros, figuran sin sorpresa en cabeza. Pero también se detectaron niveles significativos en París y en las ciudades españolas de Barcelona, Castellón y Santiago de Compostela.

Europa del Norte se distingue por el consumo de anfetaminas.

Ahora bien, «no estamos aquí para sustituir a la policía y detectar los mercados», dijo a la AFP Sara Karolak, de la Facultad de Farmacia de Châtenay-Malabry, Universidad de París-Sud, que pilotó los análisis en la capital francesa.

 «Deseamos que este instrumento se use para la prevención», añadió, y subrayó que está en marcha un nuevo estudio que incluirá «más países y productos».

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación