¿Será realmente posible que llegue y pase la fecha límite de cambios antes de que el béisbol anuncie finalmente sus suspensiones por el caso de Biogénesis?
Bueno, en un mundo perfecto -un mundo donde las fuerzas del béisbol operen en sincronización- uno pensaría que no. Pero no vivimos en un mundo como ese, como sin duda habrán notado ya.
Así que con cada día que pasa -y sin indicativo que vayan a haber anuncios este martes- ese escenario se hace cada vez más probable. Y la frustración dentro de las oficinas centrales del béisbol por esta demora comienza a erupcionar como el Monte Big Papi.
Esta es una de las peores cosas que he visto en el béisbol», dijo un ejecutivo veterano este lunes. «Ellos tienen toda la evidencia. La han tenido desde hace mucho. Y la tienen aguantada diciéndole a todo el mundo lo que va a suceder. Y ahora que ya tenemos encima la fecha límite de cambios, nadie sabe nada. No es justo. No es justo para los equipos con esos jugadores [en la lista de Biogénesis]. Y no es justo para los equipos con los que están jugando».
¿Acaso los Vigilantes van a tener que jugar el resto de la temporada sin Nelson Cruz, un tipo que está quinto en la Liga Americana en cuadrangulares?
¿Acaso los Tigres van a perder a su torpedero, Jhonny Peralta, quién se encuentra segundo entre todos los torpederos de la Liga Americana en slugging y OPS?
Los Atléticos parecen confiados que su mejor lanzador, Bartolo Colón (14-3, con la tercera mejor efectividad en la liga), no va a ser suspendido. Pero si hubiesen sabido eso hace una semana, ¿no habrían intensificado sus esfuerzos por conseguir a Jake Peavy?
Esas son preguntas que esos equipos tienen derecho a que se les respondan. Pero dentro de la oficina del comisionado, los poderes que son les están diciendo a esos equipos que las cosas no funcionan así.
Las investigaciones toman tiempo, dicen ellos. Planchar todos los detalles toma tiempo. Preparar las acusaciones y las apelaciones con más de una docena de jugadores toma tiempo. Solo la saga de Alex Rodríguez, por la monstruosidad en la que se ha convertido, se ha tragado grandes pedazos de tiempo. Y por supuesto, la oficina del comisionado sigue recordándoles a esos equipos que tienen que hacer las cosas bien, sin importar cuanto se tarden.
Es difícil pelear cuando te dicen algo así. Pero eso no alivia la frustración de los equipos involucrados con todo esto.
Tomemos el caso de Texas, por ejemplo. Los equipos que han hablado con los Vigilantes han estado convencidos durante semanas que ellos saben que van a perder a Cruz, porque ellos han sido los más agresivos en todo el deporte buscando de alguna manera, de la manera que fuese, añadir un bate que juegue en los jardines.
«Por eso es que ellos están tan desesperados tratando de encontrar un bate», dijo un ejecutivo de un equipo. «Ellos tienen que saber».
De paso, las reglas indican que se supone que no se les informe. Pero afortunadamente -si suerte es la palabra adecuada- los nombres en la lista de Biogénesis han estado en boca de todos por tanto tiempo, que nadie se va a sorprender por las suspensiones, sin importar cuando estas lleguen.
Pero es decisión de cada jugador el apelar la suspensión y seguir jugando, o aceptar algún tipo de acuerdo como hizo Ryan Braun y comenzar a cumplir la suspensión este mismo año en vez de dilatar el proceso hasta el año que viene. Recuerden esto.
Y ninguna de esas decisiones tendrá un impacto mayor en una contienda que la que tome Nelson Cruz, una fuerza irreemplazable en un equipo que necesita ofensiva incluso cuando lo tienen en su alineación, pero que también es un futuro agente libre que posiblemente no pueda salir al mercado este invierno con una suspensión encima de él.
Ahora en teoría, ningún equipo debería saber de antemano si el jugador va a apelar o no el castigo. En teoría.
Sin embargo, si ustedes creen que ese es el caso, les tengo una propiedad frente al mar en Nebraska que quiero venderles.
«Ellos tienen que haber tenido esa conversación», dijo un alto oficial de un equipo rival sobre Cruz y los Vigilantes. «Si eres su gerente, uno tiene que ir donde él y preguntarle, ‘¿Cuáles son tus planes si te suspenden?’ No estás haciendo bien tu trabajo si no tienes esa conversación. Y dependiendo de la respuesta, estoy seguro que esa conversación llevará a otra».
