Por un lapso de 20 minutos, el diseñador francés, Jean Paul Gaultier nos transportó a un viaje directo a Paris, en el que mostró la esencia misma de la alta costura, en un desfile que cerró por todo lo alto la décima edición de Dominicana Moda 2015. El emblemático modisto francés irrumpió en la pasarela con un desfile más allá de la alta costura, fue un derroche de glamour, cultura, arte y esplendor que cautivó a cada una de las más de 300 personas que abarrotaron el salón Garden Tent del hotel El Embajador en la noche del sábado pasado.
Gaultier presentó una colección impresionante, sin recursos decorativos adicionales, donde las protagonistas fueron cada una de las piezas que salieron a escena, en la que hizo gala de su perfección al diseñar, elegir texturas, seleccionar colores y detalles exquisitos, para deleitar a los amantes de la buena moda.
La presencia en la pasarela de la modelo dominicana Omahyra Mota, musa por demás del diseñador, complementó el show. Haciendo uso de su sensual y cautivadora mirada, garbo y andrógeno estilo, mismos que la han llevado a pisar las grandes pasarelas del mundo.
El “niño rebelde de la moda”, como se le conoce a Gaultier, hizo uso del negro como color preponderante, así como el azul y el naranja eléctrico, el blanco, y claro está las rayas azules y blancas estilo náutico que por décadas han estado presente en cada uno de sus desfiles, sello distintivo del modisto y que lo convierte en uno de los pocos genios de la moda que existen en el mundo.
La música tocada en el desfile fue un concierto digno de un teatro parisino, “La Vie en rose” de Edith Piaf con toques tropicales, y al final “La Llave de mi Corazón” de Juan Luis Guerra, dieron el acento caribeño que tanto le gustó al diseñador durante su visita a la República Dominicana.
Las personalidades del ambiente político y artístico dominicano que estuvieron presentes en primera fila, se dieron puro banquete de “Haute Couture”, entre ellas, la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, la primera dama, Cándida Montilla de Medina; así como, Ángela Carrasco, Mariela Encarnación, Isaura Taveras, entre otras luminarias que adornaron el salón.
Al finalizar el show, las modelos y Gaultier salieron al escenario, bailando y mostrando nueva vez la belleza de cada uno de los trajes que engalanaron la noche, dejando al público sedientos de más moda.
Sin lugar a dudas esta fue una experiencia inolvidable e irrepetible, la de ver en escena la colección de uno de los diseñadores vivos más creativos e impresionantes de las últimas tres décadas. El mismo que vistió a Madonna en los noventas y que la hizo escandalizar al mundo con aquel corsé que utilizó durante su gira “Blond Ambition”, y que quemó la retina de cuanto ojo la miró.
Aquel niño inquieto que estremeciera a sus padres vistiendo sus peluches de alta costura, hizo lo propio con Santo Domingo, y clausuró el Dominicana Moda 2015 con gracia y estilo, como solo él podría hacerlo, ¡bonne voyage Gaultier!.

