¿Qué Pasa?

El gran año del teatro fijó talentos y temas en escena

El gran año del teatro fijó talentos y temas en escena

Obra "Bolo Francisco". Alegría

Si hubo en el 2015 un escenario que experimentó tremendas y excelentes experiencias artísticas. El Señor Teatro muestra cuán trascendente fue su ruta estelar en este año.

Lo más destacado

Cita a Ciegas, original de Mario Diament, en Teatro Las Máscaras, fue un suceso, con casi 90 funciones y estrenada en enero, aportó dignidad y respeto, con un Jorge Santiago transformado en escritor no vidente, sobresalido por mucho a su propio elenco.
Olivia & Eugenio

Otro punto luminoso fue el que nos regalaron Cécilia García y Jochy Gil Ostreicher proporcionaron una lección sensible y muy profesional con el montaje de Olivia & Eugenio, del dramaturgo peruano Herbert Morote.

Grandes pasos

El gran montaje experimental, ya en Bellas Artes, fue Obra Hamlet, en la cual Judith Rodríguez, como Hamlet, tuvo su gran rol de 2015.
Inadaptados, producción de Dominicano Exprésate, con libreto de Patricio León, fue otro suceso teatral a ser tomado en cuenta Sala Ravelo. De León fue personaje eje de la trama.

Viuda en Vuelo

Un dramaturgo que siempre sorprenden es Haffe Serulle, quien montó, primero El Vuelo, un extraordinario viaje espacial con cuatro personajes en búsqueda de la razón de vivir, en que resalta la textualidad de este escritor (casi siempre ignorado) y el vestuario imaginativo y sideral.

Posteriormente ofreció La Viuda, con el más erótico de sus textos y una sorprendente pareja teatral formada por Feliné Quezada Figueroa y el actor Santiago Alonso, absolutamente premiables.

Grata experiencia

Una comedia de vuelo igualmente alto fue Toc Toc, dirigida en la Sala Ravelo por la Quintana, con actuaciones de Orestes Amador y Exmín Carvajal que merecerían ser consideradas para cualquier galardón teatral dominicano. Fue una producción de Gianni Paulino.

Germana Quintana tuvo a su cargo, en la Ravelo, un drama intenso y que unió el talento de un veterano como Franklin Domínguez y la pujanza de un Exmín Carvajal superado de sí mismo.

Los Guloya

Teatro Guloya logró su punto escénico más alto con Todo está bien, en el montaje número 17 de su trayectoria y en la cual Claudio Rivera y Viena González, con guión de Rivera. Nada despreciable para ser tomados en cuenta como opción de calidad y labrada a punto de coherencia.

Siete flores de bar

Otro experimento de éxito teatral fue la pieza de Giovanny Cruz, 7 Flores en el Bar, con un elenco casi totalmente femenino y en que se destacó Judith Rodríguez, con una Zoila Luna que volvió al teatro con buen ritmo, pese a los dardos que le lanzaron desde diversos espacios cuestionando su actuación. Fue una gran producción para la sala Carlos Piantini, del Teatro Nacional Eduardo Brito.

Un texto exquisito y bien logrado con acertada dirección y el mejor de los vestuarios originales logrados para el teatro dominicano en 2015.

Exquisito

Y qué decir de Weekekend en Bahía, (escrita por el cubano Alberto Pedro Torriente), dirigida por Indiana Brito y producida por Juancito Rodríguez, en la que Hony Estrella y Raeldo López ofrecieron una lección de intensidad y caracterizaciones de desafiante interpretación.

Fruto de estudios

Lía Briones, como dramaturga, directora y e intérprete de cuatro mujeres con situaciones de crisis, es una de las revelaciones escénicas más importantes. Quienes tuvieron oportunidad de verla en Casa de Teatro, comprobaron que el talento no se basta por sí mismo y que la academia perfecciona. Ella estudió teatro en Argentina.

Fuera de serie

Hasta el Abismo fue otra de las marcas profundas de la escena nacional. Escrita y dirigida por Isabel Spencer, y con un elenco brillantemente femenino, la pieza respiró la dignidad del quehacer escénico desde Casa de Teatro.

Se hizo conciencia de la firmeza con que las mujeres aceptan el llamado del teatro: Paula Disla, Aleja Johnson, Indiana Brito, Luvil González, Johanna González y Dalia Castro, todas bajo la sombrilla de Teatro Maleducadas, le plantean tremendo desafío a quienes seleccionan premios.

En salas alternativas

Oleanna, en la sala “Laura Bertrán”, del Colegio Babeque II, permitió constatar la calidad de director que se tiene en Angel Haché cuando tiene dos talentos dispuestos a todo: Jennie Guzmán y Mario Núñez.

El gran monólogo

Eulogio Badía, escrita e interpretada por Donis Taveras, soliloquio de un hombre común que no sucumbe ante las embestidas de la vulgar realidad cotidiana y lucha por su particular nirvana, fue uno de los puntos más luminosos y menos advertidos del teatro dominicano en 2015.

Musicales

En enero y montada en en el traspatio del escenario del Teatro Nacional Eduardo Brito, la producción, dirigida y escrita por Waddy Jáquez, Perfect Quorum, fue desbordante, dejando de paso dos actuaciones referentes de Vicente Santos y una extraordinaria Ruth Alfonsina Emeterio.

Peter Pan, montaje de Luis Marcelll Ricart y Gracielina Olivero, sobre este clásico ratificó las calidades de ambos y el elenco grácil que llevó esta pieza a escena.
Teatro hubo. Y mucho

Un apunte

Bolo Francisco
2015 fue el Año del Teatro, lo que dió lugar a un programa de presentaciones gratuitas en todo el territorio nacional, organizadas desde el Ministerio de Cultura, que tuvo en Bolo Francisco, única obra teatral ganadora del Premio Casa de las Américas, en Cuba, en 1985, hizo que valiera la pena esperar 30 años para verla montada en República Dominicana.

La Compañía Nacional de Teatro evidenció la calidad de sus talentos (en especial el de Johnnie Mercedes y Maggie Liranzo), dirigida por María Castillo, a quien no hay forma ya de reconocerle su trabajo.

En 2015 surgieron nuevas salas de teatro: El Teatrino de Bellas Artes (tercera planta); la sala teatral Nader y el relanzamiento del Bar del Teatro Nacional Eduardo Brito, donde hubo trabajo con dignidad.