Una dieta saludable debe aportar el 15% del total de calorías diarias en forma de proteínas, donde la carne es una de las fuentes más importantes junto a otros nutrientes derivados del pescado, lácteos, cereales, quesos , además de ser una fuente importante de hierro, la carne roja por ejemplo, aporta minerales como zinc, fósforo, creatina y vitaminas como las del complejo B.
Para los vegetarianos, el consumo de carne es un pecado sin importar el déficit de hierro (anemia) que suele instalarse sobre todo en los puro vegetarianos que no consumen otras proteínas (quesos, pescado )
Patrones dietéticos cargados de proteínas son utilizados con fines de ayudar a la pérdida de peso en la población obesa, un pecado que no le gusta mucho a los urólogos por la formación de cálculos renales.
Investigaciones médicas realizadas en los últimos años, demuestran que las bacterias intestinales pueden convertir la L-carnitina una sustancia propia de las carnes en otra que se deposita en las arterias y las endurece, desarrollándose la enfermedad conocida como arteriosclerosis publicado en la revista Nature Medicine del mes de mayo 2013.
Otro pecado de la carne es el que las involucra con la asociación de ciertos tipos de canceres como el de Colon, esófago, pulmones, páncreas y endometrio según el Instituto Americano del Cáncer.
Pero el pecado mayor de las carnes, es el que se vive en la cadena de restaurant heart attack grill (ataque al corazón) en los Estados Unidos donde se sirve gratuitamente y sin límites carne roja y hamburguesas de 3 y 4 niveles de carnes a todo el público obeso que pesen más de 350 libras, una invitación al infarto cardiaco que sin dudas recibe el centro del apetito cerebral en aquellos glotones que no reparan en comer en demasía.
En esta cadena de restaurantes Heart Attack Grill el ubicado en Las Vegas, el menú se presenta con el nombre Triple Bypass Burguer Cuádruple Bypass Burguer, y los comensales cuando ven llegar a un ciudadano obeso que acepta la oferta-tentación, empiezan aplaudir por el valor de ese gordito en desafiar las consecuencias de un consumo exagerado de nutrientes a expensas de estas hamburguesas que suman en total unas 10,000 calorías y donde en medio de aplausos el ciudadano termina sufriendo cambios cardiovasculares bruscos en el acto, y es trasladado en una ambulancia directo hacia la Unidad de Cuidados Intensivos, coronando así el pecado de la carne.

