Decenas de familias de La Barquita de Los Mina no han podido regresar a sus viviendas debido a que permanecen anegadas por el río Ozama. A las 8:00 de esta mañana 26 familias seguían refugiadas en el centro comunitario de la capilla San José, donde están desde hace cuatro días. Las familias fueron trasladadas al lugar debido a la tormenta Chantal, pero todavía no han podido regresar a sus casas que permanecen anegadas.
Esperamos que el río baje en las próximas horas, porque no estamos nada cómodos durmiendo en el piso entre tanta gente, dijo Manuel Rosario, uno de los moradores de La Barquita.
Mientras tanto las juntas de vecinos Agustina Berberé, que preside Aridania Rosario Marcelo, y La Milagrosa, que preside Nicolás Benavides, continúan trabajando en favor de los refugiados.
Los Comedores Económicos del Gobierno suministran raciones alimenticias y otras instituciones han llevado pan, galletas, agua y jugos a los refugiados.
El alcalde de Santo Domingo Este, Juan de los Santos, hizo un aporte para el llenado de varios tanques de gas propano que son usados por los refugiados para preparar alimentos para los mniños y los ancianos.
La Policía mantiene en el lugar a un buen número de agentes que se encargan de mantener el orden.
Otras familias de La Barquita decidieron regresar a sus casas y mantienen las camas y otros ajuares sobre bloques de concreto para evitar que se mojen.
Desde hace tres días no llueve, pero el río sigue bajando agua, dijo Nereida Rodríguez, una joven madre de tres niños.
Manifestó que los moradores de La Barquita ya están acostumbrados a la misma situación todos los años, varias veces al año, sin que el problema sea resuelto.
