Desempolvando papeles viejos, procurando bibliografía sobre la evolución de los precios de la tierra en los últimos años, me he encontrado con la obra La República Dominicana 1906, de la autoría del eminente ciudadano y brillante escritor y periodista, don José Ramón López, y publicada originalmente por encargo del Presidente Ramón Cáceres, a través del Ministro de Fomento y Obras Públicas, licenciado Francisco Leonte Vásquez.
La obra de López era prácticamente desconocida por los dominicanos hasta que en 1996, la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, dentro de su programa de rescate del acervo bibliófilo nacional, decide su reproducción en facsímile. Es una verdadera guía del potencial de la República en aquellos tiempos.
Uno de los capítulos más emocionantes de esta importante obra de 123 páginas y densamente ilustrada con hermosas fotografías, es el titulado Precio de los terrenos, que se refiere a los costos que tenía la tierra a principios del siglo pasado, los cuales disienten extremadamente con los imperantes en la actualidad.
La obra de José Ramón López es de consulta obligada para todo aquel interesado en conocer el origen y evolución de nuestros recursos naturales y el comportamiento de las actividades productivas entre los primeros años del pasado siglo y nuestros días.
Por considerarlo de interés y como consecuencia del boom que tiene la tierra en los últimos tiempos, particularmente los terrenos playeros, me complace reproducir íntegramente el capítulo que sobre el particular contiene la indicada obra: (pág.64)
Terrenos inmejorables, próximos a la costa, salvo los densamente poblados, tienen aún escaso precio en la República, por lo cual es facilísimo hacerse propietario de terrenos susceptibles de adquirir gran valor con la industria agrícola o con la pecuaria.
Terrenos de capa gumífera, que varía entre tres y seis pies de grueso, terrenos en que rutifica lujuriosamente el cacao, llamado por los agricultores en muchos lugares.
