Washington. EFE. El embajador de Venezuela en EE.UU., Bernardo Álvarez, ha dirigido una carta abierta al New York Times en la que critica el artículo que salió publicado ayer en el diario sobre el alto índice de criminalidad en el país latinoamericano.
En la carta, el embajador asegura que el artículo titulado Venezuela es más letal que Irak, se buscan respuestas, del periodista Simón Romero, subestima ampliamente los esfuerzos realizados por el Gobierno venezolano para encarar la criminalidad, la violencia y la delincuencia en el país».
En el artículo se señala que la violencia en Venezuela se cobró en el año 2009 un total de 16.000 vidas, muy por encima de los 4.644 civiles que murieron en Irak en el mismo año o los que perecieron víctimas de la violencia de los narcos en México.
El embajador asegura que el artículo juega directamente en un tema que se ha venido politizando para beneficio de la oposición venezolana en las elecciones parlamentarias pautadas para el 26 de septiembre».
No obstante, Álvarez reconoce que como en muchos otros países de América Latina, la criminalidad es una difícil realidad que ha afectado por mucho tiempo a los venezolanos y venezolanas de todas las clases sociales, tiene muchos orígenes y no puede ser atacada aisladamente o de la noche a la mañana».
Afirma que en los últimos años, el Gobierno venezolano ha dado una serie de pasos para abordar la criminalidad, la violencia y la delincuencia, lo que incluye la creación de una nueva fuerza policial, así como también ha tomado acciones agresivas para combatir la pobreza y la desigualdad».
Como ejemplo, muestra el caso de la municipalidad de Caracas, donde de enero a agosto los homicidios se han reducido a la mitad, y la violencia de género en un 64 por ciento.
El embajador destaca también los esfuerzos que ha realizado el Gobierno de Hugo Chávez para expandir los servicios sociales, como un instrumento para atacar las causas de la criminalidad, y afirma que según la ONU, Venezuela es el primer país entre 12 naciones latinoamericanas que ha reducido la desigualdad».
En su opinión, la controversia sobre la alta criminalidad en Venezuela ha sido creada con fines políticos.

