Hasta hace unos pocos años, tratar fibromas uterinos significaba una sola cosa: cirugía. Lo mismo si una mujer escogía que le hicieran una histerectomía (extirpación del útero) o una miomectomía (extirpación de los fibromas dejando el útero en su sitio), no había otra alternativa aparte de la cirugía.
Pero otra opción de tratamiento que elimina la necesidad de cirugía -la embolización fibroidea uterina- está dando buenos resultados en esta materia, informaron dos radiólogos de Miami.
Un fibroma es una masa benigna (no cancerosa) en la pared muscular del útero, explicó el doctor James F. Benenati, radiólogo intervencionista en Baptist Cardiac & Vascular Institute, que forma parte de Baptist Hospital, de Miami, quien ha estado realizando la embolización de fibroma desde hace varios años y ha tratado a varios cientos de mujeres.
Cerca del 70 por ciento de las mujeres con problemas de fibroides son candidatas a la embolización, declaró el doctor Julio Baquero, director de radiología intervencionista en South Miami Hospital (e-mail International@baptisthealth.net), donde también se hace el procedimiento en aproximadamente 45 minutos, con anestesia local y una sola noche de internamiento.
Con esta técnica se usa imágenes de rayos X a fin de que el médico inserte un catéter por los vasos sanguíneos llegando al tumor y colocando partículas de plástico o gelatina del tamaño de un grano de arena. Estas partículas cortan el flujo de sangre a los tumores, haciéndoles que se encojan, explicó Baquero, de nacionalidad dominicana,
La embolización se utiliza para tratar fibromas en mujeres premenopáusicas. Después de la menopausia, estos tumores benignos tienden a encogerse por su cuenta. Las mujeres con estas masas con frecuencia experimentan fuertes y largos sangrados menstruales, dolor abdominal e inflamación.

