Los presidentes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y de la Asociación Nacional de Bancos Comerciales (ABA), coincidieron en que es positiva y necesaria la implementación de un pacto fiscal, tal como ha propuesto el Gobierno, que estaría acompañado de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En declaraciones escritas emitidas por separado, Manuel Diez Cabral, del Conep, y José Manuel López Valdez, de la ABA estimaron que ese pacto fiscal deberá dar paso a una reforma integral en la que la mejora de la calidad del gasto público juegue un importante papel.
El presidente del Conep consideró que debe lograrse consenso entre el Gobierno Central, el sector privado y entidades de la sociedad civil, con miras a lograr una democratización de la base impositiva, que necesariamente no debe implicar un aumento de impuestos, sino lograr que más personas paguen tributos.
Explicó que el Conep tiene una posición favorable en torno a otra reformulación de la base impositiva integral y que debe ser diferente a las anteriores, a los fines de que no se afecte la competitividad de los principales entes productivos.
Recordó que el Conep realizó talleres para debatir sobre la necesidad de una reformulación del régimen tributario, un aumento de los niveles de competitividad, la problemática del sector eléctrico y la educación como factor del desarrollo económico del país y sobre el crecimiento del gasto corriente del Gobierno que ha contribuido aumentar el déficit presupuestario.
Diez Cabral, reveló además, que una comisión del Conep se reunió con la misión del FMI que estuvo en el país, a los que hicieron esos planteamientos y fijaron su posición en torno a lo que entiende debería ser un nuevo pacto fiscal y sobre las exenciones otorgadas a las empresas para garantizar su competitividad.
En este sentido, sugiere en torno al tema una gran discusión porque no sería factible la reformulación de la base impositiva que no contemple medidas orientadas a garantizar la competitividad de los entes productivos.
De su lado, López Valdez, consideró positiva y necesaria la implementación de la reforma fiscal integral que propone el Gobierno y dijo que la entidad que representa está en disposición de participar en el proceso de elaboración de ese pacto fiscal que permitiría al Gobierno agenciarse recursos para invertirlos en áreas importantes como Educación, pequeñas y medianas empresas y la agropecuaria.
Consideró que dicha reforma debe contemplar una reformulación en cuanto a los gastos e ingresos del Gobierno.
López Valdez dijo que luego del consenso que ha concitado la iniciativa, ahora corresponde esperar que se inicie ese proceso de discusión a los fines de que se analicen los pro y los contra, a fin de que no afecten la competitividad de los principales entes económicos.
Tenemos entendido que aún no se ha hecho público en qué va a consistir en detalle esa reestructuración fiscal integral, dijo.
Estimó que la próxima semana se comenzará a trabajar sobre ese proyecto, lo que permitirá que los diferentes sectores vayan viendo en qué consiste y podrán estar en capacidad de emitir juicios más objetivos al respecto.
López Valdez, dice no creer que la implementación de dicha reforma integral reste competitividad a los sectores productivos frente a competidores de Centroamérica que son signatarios de tratados de libre comercio.
El objetivo de la reforma fiscal integral es tener un sistema impositivo que contribuya a la competitividad del país, no que lo retrase, porque si es para retrasarla, retroceder, entonces lo mejor sería no hacer nada en ese sentido, argumentó.

