¿Qué Pasa?

Entre cielo y tierra

Entre cielo y tierra

Crucero por el Caribe

San Juan, Puerto Rico.- Dormirte en una isla y despertar en otra es uno de los mejores encantos de un crucero por el Caribe. El recorrido comenzó el sábado en la capital de la llamada Isla del Encanto, pero antes de abordar quisimos caminar por el viejo San Juan y allí nos encontramos con la Fiesta de la Calle San Sebastián, una celebración que por varios días une la música, la artesanía y muchas otras vertientes de la costumbre borinqueña.

Tarde en la noche el majestuoso barco comenzó su recorrido y el Domingo nos despertaron los rayos del sol en San Martin, una isla pequeña compuesta por una parte francesa y otra holandesa. Casi la recorrimos en un día, lo que nos permitió contactar su gran dinamismo turístico.

Visita a playa nudista

No había cuerpos perfectos, ni exhibicionismo ni morbo. Allí lo que vi en cada cuerpo desnudo fue la libertad al lucir al natural sin nada que te ate ni te oculte. De hecho, la mayoría de los que disfrutaban de su desnudez eran mayores de 65, hombres y mujeres flácidos en su gran mayoría, que se mostraban relajados tal como son. Antes de llegar estaba escéptica, pero a los pocos minutos ya todo me parecía muy natural y también quise vivir la misma sensación. Salí de aquella playa de San Martin  con la satisfacción de haber logrado una experiencia muy enriquecedora y liberadora.

Las islas anglófonas

El martes despertamos en Dominica. Nada que ver con República Dominicana, excepto el nombre, la vegetación, las playas y el mismo Caribe. Allí fuimos al parque natural Cabris ubicado al interior de la isla y es que en cada país aprovechamos según nuestro interés.

El miércoles vimos la claridad del día en Grenada. Allí preferimos caminar por sus calles de altos y bajos y caminando ver su museo, su fuerte y otros puntos de interés. Uno de sus atractivos es su alta producción de especias en toda su diversidad. Los lugareños la ofertan como souvenirs.

El cuarto día fue para Tobago, donde hicimos un tour junto a un grupo de compañeros de barco procedentes de diferentes países.  También disfrutamos de un espectáculo folklórico en el que el calipso y otros ritmos de influencia africana estuvieron muy presentes.

La última isla fue Barbados donde admiramos la belleza de sus edificaciones al estilo inglés y caminamos por su zona céntrica con su plaza, su puente y sus barcos. Del centro corrimos al puerto para iniciar nuestro regreso. Demasiado que contar de un día entero en el medio del mar. Demasiado que contar al regreso de cada detalle de esta visita por estas 6 islas. Mejor comenzar a trabajar duro para poder volver a vivir la experiencia y seguir teniendo que contar

Entre el cielo y el mar. marilei@hotmail.com

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación