No es tan difícil motivar a nuestros envejecientes a integrarse a los cambios tecnológicos que dominan el mundo. Ellos pueden ser beneficiados si aprenden, en el ambiente adecuado, los cambios que tendrá su vida luego de lograr estas habilidades básicas.
La manera de motivarlos a aprender es haciéndolos reflexionar sobre los cambios ocurridos en la evolución de la sociedad través del tiempo y sobre la manera cómo ellos mismos los adoptaron y fueron beneficiados.
Buenos ejemplos para presentarles son la evolución en el uso de animales para transporte y los automóviles de hoy, cómo pasamos de colar café en colador, a cafeteras electrónicas. Finalmente, involucrando a familiares y parientes en la labor de motivación, acompañamiento, seguimiento, detalla la psicóloga Iris Josefina Gómez Peña , quien imparte los talleres Un nuevo mundo auspiciados por Fundación Manos Arrugadas.
¿En qué mejora su condición de vida, luego de unirse a la tecnología? preguntamos a Gómez Peña.
En primer lugar, en su estado de ánimo y de sus sentimientos de adecuación en la medida que logra una mayor participación social con la consecuente disminución del aislamiento, rechazo y de los sentimientos de desvalimiento que podría estar experimentando, pues al hacerse mas autoeficiente, logra mayor autonomía y una menor dependencia de otras personas se siente útil y actualizado. También incrementan el acceso a la información, mejora su calidad de vida, la supervisión de su estado de salud (en la medida que hace uso de dispositivos para vigilar medicación, signos vitales, etc), así como descubre nuevos intereses, pasatiempos, conocer personas, mundos nuevos.
Y aunque muchos lo duden, sí es posible que personas envejecientes y de la tercera edad puedan manejarse con habilidad en redes como Facebook, celulares modernos, tabletas y cámaras, entre otros aparatos útiles.
Ciertamente dice la psicóloga- con el apoyo adecuado, toda persona de edad, de acuerdo a sus intereses personales y preferencias, puede participar activamente en el uso de las redes sociales y beneficiarse de las ventajas de la nueva tecnología sobre todo sin los artefactos electrónicos, computadoras y demás dispositivos han sido diseñados en función de sus limitaciones.
Aprender es un derecho que les compete como seres humanos pensantes y nada les impide ejercerlo. La no participación en este tipo de actividades solo contribuye a la exclusión de las personas de este grupo de edad, muchas veces sometidas a un estado de ocio innecesario, en una etapa llena de oportunidades de aportar, vivir y disfrutar del tesoro que es la vida.
