Uno más
Los Leones del Escogido dieron un gigantesco paso hacia la serie final luego de aplastar a los clasificados Gigantes del Cibao 10-1 anoche en el parque Quisqueya.
La ofensiva de los melenudos fue despiadada y nueva vez estuvo encabezada por un Kevin Barker, convertido en dueño y señor de la popularidad de la feligresía roja que comparte con Francisco Liriano y el artillero Wladimir Balentien.
Barker disparó cuatro cohetazos, anotó dos veces y en par de ocasiones remolcó compañeros al plato en una fiesta de 16 imparables antes seis pitchers de los francomacorisanos.
La victoria colocó al Escogido a un triunfo o un revés de los Tigres de Licey para asistir a su primera serie final desde el 2003 cuando cayeron 0-4 ante las Aguilas Cibaeñas.
Los Leones jugarán esta noche ante los eliminados Toros del Este en el Francisco Micheli, mientras que los azules chocarán con los Gigantes en el parque de la capital donde podrían, aun ganando, estar cediendo el trono.
Fernando Martínez, ocupando el espacio de Freddy Guzmán, tuvo su mejor partido de la semifinal al conectar doble y par de sencillos en el choque de amplio marcador.
Edward Valdez tiró seis entradas de cuatro hits y una carrera, suficiente para acreditarse su tercer triunfo de la ronda con un minúsculo promedio de carreras limpias permitidas de 1.08.. José Veras lanzó el séptimo en una aparición de afinamiento y el incansable Nelson Figueroa trabajó las últimas dos entradas para cerrar el choque.
Escogido se quitó la presión con dos vueltas en el primer episodio, marcó dos más en el tercero y las tres del cuarto pusieron el juego 7-0, fuera del alcance de unos rivales sin razón ni motivación para hacer un esfuerzo más allá de la tradición de la Liga Dominicana que señala solo el deber de salir al terreno. La noche anterior los Gigantes conquistaron el derecho de comenzar la final en el Julián Javier por primera vez en su historia.
El Escogido no ha jugado en una final desde el 2003 y ha perdido sus últimos siete juegos en esta instancia, todos a manos de las Aguilas Cibaeñas, tres en la final del 2001 que en un momento llegaron a comandar 2-1 y cuatro seguidos en su última presentación.
Los Leones también estuvieron en la final de 1999 que cayeron ante Licey en nueve partidos. El 1996 también fueron barridos por las Aguilas y su último título se lo llevaron, vía una barrida de 4-0 sobre las Estrellas de Oriente el 1992.

