BERLÍN. AFP Las investigaciones para encontrar la causa de un brote de la bacteria E.coli que causó la muerte de 16 personas y se extiende de Alemania a otros países de Europa empezaron de cero, tras desecharse la hipótesis de los pepinos españoles.
Al igual que Holanda, España podría pedir una indemnización para resarcir a sus agricultores por el perjuicio provocado por la difusión de informes que relacionaban a pepinos españoles con estas muertes.
«La bacteria no está en España. Una vez que se restablece la verdad, lo que queda es resarcir los daños, que no son pocos, se ha perdido mucho dinero y mucha imagen», lamentó el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba.
«No descartamos acciones contra las autoridades que han puesto en tela de juicio la calidad de nuestros productos y por tanto se puede emprender acciones contra las autoridades, en este caso de Hamburgo», puntualizó, en declaraciones a la radio Cadena Ser.
Las autoridades de Alemania admitieron que podían haberse equivocado al suponer que el brote de la bacteria E.coli se debía a pepinos españoles importados, como habían dado a entender inicialmente, provocando una crisis en el sector agrícola español.
Las primeras pruebas efectuadas en dos pepinos españoles revelaron la presencia de otra cepa de la bacteria E.coli enterohemorrágica distinta de la que provocó la hospitalización de más de un millar de personas, anunció el martes la autoridad sanitaria de Hamburgo (norte). Las investigaciones se reanudaron este miércoles.
UN APUNTE
Investigación en cero
El comisario europeo de Salud, John Dalli, dijo hoy en Bruselas, que aún es una prioridad absoluta determinar el origen del E. coli (EHEC) las bacterias que contaminaron los pepinos. Dijo que los los pepinos españoles no fueron los responsables de la propagación

