Sin modestia y sin aparte, en perfecta complicidad con esta tarde de ensueños, con frio o calor, aquí o allá, sin que puedan los corruptos políticos o ineptos funcionarios interrumpir este momento con sus perversidades o indelicadezas, con ardoroso cariño, mi pensamiento está en ti.
En esta hermosa tarde, presente y futuro de mis sentimientos y cómplice de mis desvaríos, debilidades y divagaciones, aun el sol se oculte, las estrellas te dirán al oído, cual si fuese el propio Andrea Bocelli; Te echo de menos cuando camino, cuando lloro, cuando rio o cuando el sol brilla. Cuando hace frio afuera te echo de menos al igual que los arboles extrañan el otoño te echo de menos en cada paso que tomo.
Bendito momento y bendita la tarde que me invita a conversar con los recuerdos, pena de esperarte y de llorar en este encierro. Hermosa tarde en que te imagino sonreír o quizás estornudar por tu inseparable alergia y hoy, cuando este sol, en su ocaso vaya perdiendo su brillo, me sentirás y te encontraras conmigo, desandando los caminos de las vivencias, cuya ruta estará iluminada por el recuerdo de mi cariño.
Esto, son quejas que buscando nuestro ayer se las lleva el viento sangre que ha vertido el corazón al evocarte fiebre que me abraza la razón sin olvidarte, lágrimas de nostalgia que inundan mi rostro sin sonrojarse o avergonzarse. Así está la tarde.
Y, no dudes que cuando la vida te deje estancada, voy a estar en tu puerta esa noche, si necesitas ayuda, si necesitas ayuda cuando la esperanza cuelgue de una cuerda, yo compartiré tu sufrimiento para hacerte sentir mejor y lo haría por ti. No me voy a mover, te amare hasta después que te hayas ido.
Eso es y seráasí, porque es lo que es, no hay de otra, sin falsías ni poses y las pruebas sobran, porque es único e inmutable. Porque somos, parodiando un viejo filosofo en su busca de acceder al conocimiento y, en este caso a nuestros sentimientos, que los únicos caminos que cabe concebir: el uno, el que es y no es posible que no sea, porque es ruta de persuasión pues acompaña a la verdad y el otro, el de que no es y el que es preciso que no sea, este último, te aseguro, que es sendero totalmente inescrutable. Por demás, falso, engañoso y carente del buen amor.
Solo me resta reiterarte, que eres mi espina dorsal; eres mi piedra angular; eres mi muleta cuando mis piernas dejan de moverse; eres mi ventaja; eres mi corazón robusto; eres el pulso que siempre he necesitado; como un tambor mi corazón nunca dejara de latir por ti; mucho después que te vayas.
Y ya que está cayendo el sol y las sombras comienzan a cubrir con su manto de oscuridad la hermosura de esta cómplice tarde y, para aquel que aun dude del poder de los buenos sentimientos, volvamos al Cantar de los Cantares para poder decir con propiedad: Somos un poco de eternidad haciendo el amor de frente a la vida, enhorabuena cruzaremos las espesas alambradas del llanto y quien quita, que nosotros iluminados bajo lo oscuro de estos días, pongamos al planeta su más alto rango de luz. ¡Si señor!

