Polémica y atrevida son las palabras que describen la nueva muestra individual del cubano José Bedia: Historia de un país gentil.
En cada uno de los 24 lienzos que conforman la exposición, el pintor muestra sin tapujo la triste realidad que vive la República Dominicana, tanto en lo social como en lo económico.
Los muros de la sala de arte Lyle O. Reitzel Gallery sostienen el controversial arte restringido a menores de 18 años, trabajado en técnica mixta. Dentro de las obras, que tienen jocosos nombres, figuran: Dos diablas y tigueres con cuartos, Llegó Papá, Llévate a mi amiguita también, En el desacato, Este guineo no es pa’mangú, E’ pa’ ‘lante que vamo’, entre otras.
Se informó que en esta colección José Bedia plasma a través de relatos visuales su experiencia en la Republica Dominicana, enseñando lo que hay de verdad, detrás de la cortina.
José Bedia, uno de los artistas más significativos de la década de los 80, ha sido galardonado con el primer premio de la IV Bienal Internacional de Beijing, así como reconocido y celebrado con importantes muestras retrospectivas de su trabajo de las últimas tres décadas con Transcultural Pilgrim: Three decades of work en The Fowler Museum de California y recientemente Entre dos mundos, en Casa de América, en España.
Sus piezas han formado parte de numerosas exposiciones, las cuales aparecen en innumerables colecciones de Estados Unidos, Cuba y Europa.
Fue incluido en la exposición Artistas Latinoamericanos del siglo XX, organizada por el Moma a finales de los 90.
Historias de un país gentil estará abierta al público hasta el próximo 3 de junio, en el mencionado espacio.

