SAN FRANCISCO. Sue Burns, una de las inversionistas de los Gigantes de San Francisco que tuvo una gran amistad con el rey de los cuadrangulares Barry Bonds, murió ayer a los 58 años.
Todos en el campo de los Gigantes conocían a Sue Burns, una figura amigable vestida de anaranjado con un asiento en primera fila.
Burns murió de cáncer, informó el equipo. Le diagnosticaron la enfermedad el 10 de julio, por lo que se perdió el partido sin hits de Jonathan Sánchez de esa noche.
«Todos en el béisbol lamentamos la muerte de Sue Burns», dijo el comisionado Bud Selig en un comunicado. «Ella, junto a su fallecido esposo Harmon, Peter Magowan y otros inversionistas salvaron el béisbol de San Francisco en 1992. Sue era una gran fanática de la pelota y amaba a sus Gigantes. Era una persona maravillosa, querida por todas sus buenas acciones en la comunidad y a la que se echará mucho de menos», agregó.
Apenas el 8 de julio los jugadores de los Gigantes y los entrenadores tuvieron su almuerzo anual al aire libre en la casa de la propietaria.

