NEIBA. La muerte de un joven de 18 años supuestamente como consencuencia del cólera causó revuelo, mientras sus familiares alegan que fue envenenado.
Carlos Ramírez Féliz murió cuando estaba interno en el hospital Julia Santana de Tamayo. El muchacho residía en Batey Cinco.
El cadáver fue examinado por el médico legista quien determinó que la muerte de Ramírez Feliz fue posiblemente por gastroenteritis, deshidratación severa y posiblemente cólera.
Sus padres Chino Féliz y Rosalvita González, rechazaron el diagnóstico y creen fue envenenado.
Nosotros mantenemos la sospecha de que nuestro hijo fue envenenado, ya que salió de la casa el jueves en buen estado de salud a tomar Triculí con varios amigos, regresó vomitando y con dolores

