SANTIAGO. Familiares de Joselyn Ortega, la dominicana acusada de asesinar a dos niños que cuidaba en un apartamento de Nueva York, no quisieron recibir hoy a periodistas que trataron de conocer su reacción en torno a si aceptarían que ella sea desconectada de los sistemas de respiración artificial, en vista de que muerta clínicamente está en el hospital donde se encuentra.
Los comunicadores se presentaron a la residencia de su hermana Miladys Ortega, en la calle Miraflores número 30 del sector Los Álamos, de esta ciudad, pero ella optó por reclamarles que se retiraran del frente de la vivienda, al tiempo que lanzaba improperios contra el grupo.
No voy a hablar con nadie, se pueden ir vociferaba la mujer, mostrando signos de alteración emocional. Igual suerte corrieron algunos parientes de la mujer que llegaban en ese momento a bordo de un taxi a quienes, desde una ventana les dijo, Váyanse hablamos allá abajo, sin explicar.
Antes de marcharse en el taxi, una mujer de tez oscura y que se identificó como familiar de Joselyn, explicó brevemente que era difícil lo que ellos estaban pasando y pedía que los periodistas se marcharan del lugar y que comprendieran su situación.
Rafael Ortega Arias (Fello) padre de Joselyn, quien reside en la casa número 84 de la calle Anselmo Copello del sector La Joya, tampoco ofreció detalles a los periodistas sobre el estado de salud de su hija y si aceptaría que sea desconectada.
Este lunes se informó que Joselyn Ortega está clínicamente muerta y los médicos sólo esperan que sus familiares autoricen desconectarla de la máquina de respiración.
A la dominicana se le acusa de asesinar a los niños Leo y Lucía Krim, de 2 y 6 años, hijos de Marina y Kelvin Krim, el último gerente general de la división de medios digitales de la cadena CNBC.
El doble crimen ocurrió la mañana del pasado viernes en un apartamento situado en un edificio de la calle 75 y la avenida Columbus en el centro del Oeste de Manhattan, cerca del Parque Central.
La dominicana Joselyn fue encontrada por la madre de los infantes al lado de sus víctimas, luego que la niñera se provocara serias heridas con el mismo cuchillo con el que cometió el asesinato y, a pesar de los esfuerzos médicos, ayer fue declarada clínicamente muerta.

