SAN JUAN, Puerto Rico (MLB)- El dirigente dominicano Felipe Alou sabe perfectamente que las angustias no han terminado aún para su equipo, que este martes de nuevo se juega la clasificación para la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol 2009, de nuevo frente a Holanda, por lo prefiere ser prudente en sus declaraciones.
«Todavía estamos de espalda contra la pared», declaró Alou cuando se le preguntó sobre cómo encaraba el conjunto quisqueyano su próximo compromiso. Apuntó que «estamos cautelosos, porque ese es otro partido de vida o muerte y no queremos hablar mucho».
La derrota el pasado sábado ante Holanda 3-2, en el inicio de las hostilidades de la ronda preliminar del Grupo D, que tiene como escenario el estadio Hiram Bithorn de esta ciudad, dejó al seleccionado dominicano en una situación de ganar o irse a casa por sus siguientes dos compromisos.
El equipo caribeño ya esquivó el primer obstáculo con su victoria 9-0 el domingo ante Panamá, pero todavía queda un escollo más que superar frente a holandeses.
«Muchos managers llegan al parque de pelota con la alineación en el bolsillo, porque la hicieron en su casa, pero tal y como ocurrió antes del partido contra Panamá, planeo reunirme con mis coaches para decidir cuál será el grupo de hombres que comenzará jugando ese día», precisó Felipe.
Reveló que «lo que sí puedo asegurar, es que todo el mundo está preparado para ver acción, ya que no tenemos mañana». Se refirió a los jugadores de posición, puesto que algunos lanzadores tienen restricciones por las reglas del torneo.
«Cada día nos entregan un listado con los pitchers que no están aptos para trabajar, pero con excepción de esos peloteros, todos los demás estarán disponibles», aseguró Alou.
Habla Soto
Mario Soto, coach del seleccionado dominicano, informó que sólo Edinson Vólquez y Johnny Cueto, quienes fueron los abridores de los primeros dos encuentros, no podrán actuar en el partido del miércoles.
«Fuera de Vólquez y Cueto, todo el mundo estará en el bullpen, listo para tirar si es necesario», apuntó Soto.
En los dos partidos que ha celebrado el equipo quisqueyano, sus lanzadores no han permitido carreras limpias. En un total de 18 entradas, los pitchers dominicanos apenas han permitido 9 hits, con 22 ponches, 3 boletos y 3 bateadores golpeados, lo que se traduce en una labor impresionante.
Añadió que «nuestros lanzadores están en muy buenas condiciones y confiamos en que seguirán haciendo una buena labor.

