NUEVA YORK, (EFE).- La NBA dio ayer a conocer la suspensión de un partido para los bases Derek Fisher, de Los Ángeles Lakers, y Rafer Alston, de los Magic de Orlando, por sus respectivas acciones violentas con sus rivales.
Fisher lo hizo la pasada noche contra el alero argentino Luis Scola durante el partido que los Lakers disputaron en las semifinales de la Conferencia Oeste ante los Rockets de Houston y Alston le pegó en la cabeza con la mano abierta al base Eddie Mouse, de los Celtics de Boston, en el juego de la conferencia del Este.
No fue sancionado el codazo que el escolta estrella de los Lakers, Kobe Bryant, le dio al alero Ron Artest y el comité disciplinario de la NBA lo único que hizo fue calificar la acción como una falta fragante, algo que ni tan siquiera los árbitros pitaron.
De hecho, de acuerdo al reglamento, Bryant tendría que haber sido expulsado del partido.
Sin embargo, al que expulsaron fue a Artest cuando se dirigió a pedir explicaciones a Bryant de por qué le había golpeado.

