WASHINGTON, (AFP) – El FMI postergó un año, hasta enero de 2015, una auditoría general de su gobernanza debido a un bloqueo por Estados Unidos de una reforma anterior que reforzaba el peso de los países emergentes, según un comunicado publicado el jueves.
Cada cinco años, el Fondo Monetario Internacional tiene que revisar el monto de las contribuciones permanentes (cuotas partes) que realizan los Estados miembro y que determinan entre otros su derecho a votar en el seno de la institución.
Esta «revisión general de las cuotas partes», la décimo quinta desde que fue creado el Fondo en 1944, debía terminar a fines de enero, pero el consejo de administración del FMI decidió postergar este plazo un año, según el comunicado.
Para justificar esta decisión, el consejo de administración, que representa a los 188 Estados miembro del Fondo, recuerda que una reforma anterior de la gobernanza del FMI votada en 2010 todavía no entró en vigencia.
Esta reforma, que prevé entre otros que se dupliquen las cuotas partes y una redistribución del accionariado en beneficio de los países emergentes, todavía espera ser ratificada por el Congreso estadounidense, primer accionista de la institución, para entrar en vigencia.
«El consejo de administración lamenta profundamente el retraso en la aplicación (de esta reforma) y, por consecuente, fue incapaz» de avanzar en la auditoría general esperada para enero de 2014, según el comunicado.
Señala entre otros que existe una «incertidumbre considerable» sobre si la reforma de 2010 será aplicada en un «futuro cercano».
La ley de finanzas aprobada en Estados Unidos a mediados de enero no la menciona y la perspectiva de elecciones en el Congreso en noviembre podría desalentar al gobierno de Barack Obama a avanzar sobre este tema ante la hostilidad de los republicanos.
La directora general del FMI, Christine Lagarde, deploró varias veces el bloqueo estadounidense.
El Departamento del Tesoro estadounidense también defendió en vano esta reforma ante legisladores del Congreso, argumentando que preservaba la «influencia» de Estados Unidos en el seno de la institución.
