La República Dominicana no cuenta aún con un Fondo de Garantía Bancaria para el sector de la manufactura y para las Micro, Pequeñas y Medinas Empresas.
Pese a las demandas y a que la figura de Fondo de Garantía viene empleándose y manoseándose de forma teórica desde hace varios años, el país carece de una vasta experiencia en la práctica de este tipo de instrumento de garantía financiera, el cual urge, sin dilación, para que las industrias y los pequeños negocios de las áreas de servicio y comercio puedan tener acceso al crédito.
El establecimiento del mismo está contemplado en las leyes 392-07 y 288-08, de Competitividad e Innovación Industrial y de Desarrollo de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, respectivamente; mientras que desde el gobierno se ha anunciado que se trabaja en una ley de aplicación de un Fondo de Garantía Reciproca.
El Fondo cuyo diseño ha de abarcar los créditos concedidos por intermediarios financieros, bancarios y no bancarios para cubrir el porcentaje de pérdidas que las entidades financieras o crediticias estimen enfrentar en el conjunto de su cartera PYME- en virtud de que carecen de las garantías y las formalidades que este sector exige.
El Fondo de Garantía Bancaria para las Empresas Industriales y las PYMES, en su concepción viene a eliminar todas las limitaciones y discriminaciones impuestas al sector manufacturero nacional y a los negocios de menor tamaño por el sistema financiero nacional. Con el mismo se busca, además, emplear una Justicia Social Financiera a favor de las PYMES del país.
Los Fondos de Garantías Bancarias definidos como programas específicos o especiales que buscan asegurar el repago de un préstamo, ya sea parcial o en su totalidad, otorgado a prestatarios que de otra manera no tendrían acceso a las fuentes normales de financiamiento- ameritan con urgencia ser puesto en vigencia en la República Dominicana para apoyar las operaciones de los diferentes sectores productivos.
Un aspecto importante que tenemos que destacar es que el Fondo de Garantía es como su mismo nombre lo índica, de Garantía, no de Financiamiento. En efecto, su objetivo es asegurar el repago de un préstamo, sea en parte o en su totalidad, y apoyar la oferta de recursos a bajo costo a los sectores industriales no atendidos por la banca comercial formal.
De acuerdo con las estadísticas que ofrece el Banco Central, la cartera de crédito para el sector industrial en el año 2006 fue de RD$ 8,823 millones, y en el 2007 de RD$ 8,259 millones, con una baja porcentual de 6.4; mientras que los créditos del sector agropecuario bajaron de RD$ 7,019 millones a RD$ 5,305 millones, es decir, un 24.4%.
Es de todos sabido que con el respaldo brindado por el gobierno del Presidente Danilo Medina las ofertas de recursos a los sectores productivos, en especial a las MIPYMES y la agropecuaria, han aumentado sustancialmente.
Sin embargo, tomando como base la información del Banco Central, podemos establecer una medida de demanda de crédito para el sector industrial de RD$ 8,000 millones al año, este número será importante a la hora de fijarnos un monto que indique un punto de partida para las operaciones que debemos construir, con la finalidad de dinamizar la actividad industrial y de las PYMES en nuestro país.
