¿Qué Pasa?

Franklin y Exmín

Franklin y Exmín

Un texto bien logrado, con tonalidades de drama y comedia, con una pareja de actores dispuestos a dar más de lo que pueden entregar en escena, lo que se debe obtener como experiencia vivida, es un premio para en doble partida: para los artistas que llegan a límites insospechados y para la gente que acude a la Sala Ravelo a vivir vidas de otros y perspectivas que suelen servir para analizar temas de crucial importancia.

Pecados Enfrentados (Bill C. Davis, EU, ganador del premio Pulitzer en 1987), y que se ha representado en decenas, centenares de veces en más de 15 países, está teniendo en República Dominicana, una digna y satisfactoria representación, una vivencia excénica que se vive con intensidad, incluyendo las lágrimas verdaderas que brotan de los ojos de Exmín Carvajal (Tomás de la Casa) y una actuación de Franklin Domínguez, (Padre José María) quien supo dar en la clave de su personaje, para exhibir dotes fuera del instrumental interpretativo a que nos tenía acostumbrado.

Es un Franklin Domínguez como para ser reconceptualizado en su actuación: frescura, direccionalidad de su gestualidad, manjejo de la voz (con excepción de dos momentos en que se siente ahogado, tal vez por la emoción, pero sin llegar a la sobre-actuación.

Para Exmín Carvajal, en tando productor y actor, éste trabajo, debe haberle supuesto, además de los afanes implícitos de producción y mercadeo, s uno de sus papeles mejor desarrollados. Pecados Enfrentados, que se repone esta semana en la Sala Ravelo, es una experiencia teatral que debe ser apreciada en especial por actores, actrices y estudiantes de actuación.