Cuanta razón tenía la escritora francesa Françoise Sagan (1935-2004) al decir que, para ella, el fútbol era igual que los amores intensos. Esto porque en ningún otro lugar que no sea un estadio de fútbol, se puede querer u odiar tanto a alguien.
Estamos seguros que esto lo entenderán muy bien, tanto los seguidores del FC Barcelona como los del Real Madrid.
Unos y otros vienen de quedar eliminados en las semifinales de la Champions League por equipos, relativamente, inferiores en los que sus máximas figuras (Messi y Cristiano Ronaldo) fallaron penales.
¿Cómo entender eso.? Sabiendo que el fútbol, ese pensamiento que se juega, mucho más con la cabeza que con los pies, no sabe de lógica.
Cuando no se convierten goles y su rival si logra hacerlo, el equipo queda fuera de la competencia. Así le sucedió al conjunto catalán ante el práctico Chelsea de Inglaterra.
Y cuando un conjunto se confió demasiado del resultado parcial olvidándose que frente a si tenía a un equipo alemán que, por idiosincrasia, no sabe lo que es bajar los brazos y dejar de correr hasta el que árbitro de por finalizado el encuentro, se corre el riesgo de ir a prolongaciones
y decidir el partido en penales. Eso le paso al Real Madrid
Si a esto le sumamos el potencial futbolístico tanto del Chelsea como del Bayern Munich, llegamos a la conclusión que los finalistas de la Champions llegaron ahí por meritos propios.
Es oportuno recordar que la última final de la Liga de Campeones disputada entre un equipo inglés y otro alemán se produjo en 1999. Ese año, el Camp Nou de Barcelona fue escenario del encuentro entre el Manchester United y el Bayern Munich.
En el minuto 90 del tiempo regular, los alemanes ganaban por la mínima y, cuando ya se jugaba tiempo de recuperación el Manchester United logró empatar y minutos después marcaron el segundo gol para así consagrarse Campeón de la Champions.
Esa fue una verdadera epopeya futbolística y tuvimos el privilegio de verla. Seguramente los alemanes, el próximo 19 de Mayo darán lo mejor de ellos para revertir la historia.
También fallan
Además de las inesperadas eliminaciones del Barcelona y Real Madrid, la gente habla del penal fallado por Messi el martes ante el Chelsea en un momento clave del partido, y el de Ronaldo el miércoles contra el Bayern Munich, han dado mucho que hablar.
Es inevitable que así sea. Muchos fanáticos no pueden entender como, los mejores jugadores del mundo pueden fallar al ejecutar un penal que esta a tan sólo 11 metros de la portería.
Como para muestra basta con un botón, enumeraremos algunos penales fallados por grandes figuras del fútbol mundial.
En el Mundial de México 1986, tanto el brasileño Zico como el francés Michel Platini, dos de los mejores números diez del mundo en ese momento, fallaron sendos penales.
Roberto Baggio, el talentoso jugador de la selección italiana y gran ejecutante de penales fallo ante Brasil en la primera final mundialista definida desde los 11 metros.
Mucho más trágico fue lo que le paso a Martín Palermo, goleador de la selección argentina que en una Copa América fallo tres penales consecutivos en un mismo partido.
El fútbol, esa poesía de la plasticidad atlética ofrecer, partido tras partido, situaciones inesperadas De ahí su encanto.

