El 2019 fue un año trascendental
En este periodo, todos hacemos un recuento de lo sucedido, tanto en nuestras vidas como en las áreas en que nos desenvolvemos.
Por eso, recordamos que, a nivel internacional se disputaron importantes certámenes. El Mundial Sub 20 de Polonia fue uno de ellos, mientras que el Mundial Femenino jugado en Francia y que ganó la selección de los Estados Unidos, fue otro evento trascendente.
No podemos obviar el Mundial Sub 17 de Brasilni, tampoco el Mundial de Fútbol Playa de Paraguay y mucho menos la reciente Copa Mundial de Clubes Campeones.
En el plano nacional debemos resaltar todo lo realizado por nuestras selecciones nacionales (masculinas y femeninas) que compitieron en diversos torneos internacionales, obteniendo resultados dignos.
El trabajo realizado fue tan arduo que los “franco tiradores” de las redes sociales no cesaron de criticar. A todo lo señalado le agregamos la consagración de Leo Messi como el mejor futbolista del año.
Rol de Polanco
Pero, para nosotros, el hecho más significativo para el fútbol nacional ha sido la intervención de la Federación Dominicana de Fútbol por parte de la FIFA.
Esa acción marcará un antes y un después en la historia de nuestro querido fútbol.
La imperiosa necesidad de regularizar la administración del fútbol nacional para recuperar la credibilidad de un deporte que no cesa de ganar adeptos se consolidará con las elecciones que la Federación realizará en este mes de enero.
Actualmente, todos los estamentos del fútbol nacional están concentrados en ese acto que –entendemos- será más simbólico que competitivo.
Haber llegado a esta instancia es importante, pero todos debemos recordar el doloroso y largo proceso que vivimos para llegar a la misma.
Es un deber moral de los verdaderos dolientes de nuestro fútbol, recordar las razones que produjeron que FEDOFÚTBOL haya sido intervenida y sus dirigentes castigados y separados de los cargos que ostentaban.
Y es ahí donde el nombre de Rafael Polanco aparece. Este dominicano, oriundo de Esperanza, fue quien hizo detonar la bomba de la corrupción. Sus acciones son dignas de reconocimiento, así como su tenacidad, rectitud, valentía y convicción.
Rafael Polanco fue la persona que más luchó para que la FIFA actuara.
En su momento, Rafael Polanco se reveló contra el poder del “establishment” y se negó a aprobar estados financieros irreales. Por esa acción fue sancionado.
Desafortunadamente, la mayoría de los dirigentes del fútbol nacional se queja mucho, pero a la hora de actuar, se acobardan. Sin embargo, Rafael Polanco actuó.
Polanco perseveró, creyó en sus convicciones, investigó y descubrió irregularidades. Ahora, el fútbol nacional está en el umbral de iniciar una nueva etapa, la que anhelamos, se caracterice por la transparencia.
A los dirigentes de ayer, como a los de ahora y a los que vendrán les decimos lo siguiente: “Ser íntegro es hacer aquello que consideres correcto sin la necesidad de tener espectadores”.
Recuerden que la honestidad no es una virtud, es una obligación.

