París. EFE. El G8 inició hoy en París una reunión dedicada a diseñar una hoja de ruta para combatir el tráfico transatlántico de cocaína, que se espera que en un futuro se pueda extrapolar a la lucha contra otro tipo de estupefacientes.
El ministro francés del Interior, Claude Guéant, inauguró la sesión alertando sobre el efecto desestabilizador que el tráfico de cocaína tiene sobre los países y sus poblaciones, y sobre la diversificación de los métodos de transporte y sus rutas en los últimos años.
Ministros del Interior, de Justicia y de Exteriores de las naciones del G8 y de otros catorce países invitados, así como directivos de organismos con responsabilidad en la materia, como la Organización de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Interpol o el Banco Mundial fueron algunos de los representantes en el encuentro. Para el director ejecutivo de la ONUDD, Yuri Fedotov, las salidas de la cocaína en Europa nos llevan en la actualidad a considerar ese problema de la misma manera que el de la heroína en Afganistán- como una amenaza global». Y ante ese escenario, es necesario un seguimiento detallado de las tendencias y un análisis regular de los riesgos para garantizar la concepción y la aplicación, lo antes posible, de políticas eficaces de prevención y prohibición».
Para tal fin se han organizado en esta conferencia ministerial tres seminarios temáticos, centrados en la organización de las redes criminales, la mejora del intercambio de información y de la cooperación policial, judicial, aduanera y marítima, y las rutas del narcotráfico y las perspectivas de futuro. .

