El diputado del Parlacen y vicepresidente del Partido Revolucionario Dominicano, Aníbal García Duvergé, afirmó este sábado que el discurso de unidad que quiere vender ahora el grupo del ex presidente Hipólito Mejía, es una pose mediática, pues hasta el momento sus palabras y hechos muestran todo lo contrario. Dijo que estas declaraciones sobre unidad son un intento por pintarse de palomas cuando son escopetas, como ilustró en estos días el propio Mejía y para evitar responder por sus graves faltas a los estatutos, muchas de las cuales se relacionan con el grupismo y el divisionismo en el partido que han estado fomentando .
García Duvergé sostiene que si en verdad los hipolitistas fueran unitarios, no habrían reunido una Comisión Política y en una especie de golpe de Estado desplazar de la dirección del partido a su presidente, Miguel Vargas; no habrían hecho acciones de sabotaje a reuniones del presidente del partido, ni agredido violentamente a asistentes y vehículos de dirigentes perredeístas frente al Tribunal Superior Electoral.
Expuso que por igual, si fueran unitarios no habrían escogido a una representación paralela al bloque de diputados, elegido de manera institucional, n mantuvieran una campaña de maledicencia en contra de Miguel Vargas y los compañero que integramos su corriente política.
Señaló que como hiciera el Partido de la Liberación Dominicana, al clasificar a los dominicanos como peledeístas y corruptoS, Hipólito ha estado afirmando que los perredeístas nos dividimos entre inmorales y morales, atribuyendo la inmoralidad a Miguel Vargas y los dirigentes que lo acompañamos, y la moralidad a él y a su grupo.
Precisamente hoy se cumple apenas una semana de que él dijo a la prensa, para que lo escucháramos y leyéramos todos, que Miguel Vargas no le merece ningún respeto ni consideración, agregó García Duvergé.
Esos no son los hechos ni las palabras de quien aspire a unidad alguna frente a un hombre como Miguel Vargas QUE no ofende nunca a nadie, es respetuoso de la gente y es por demás el presidente y líder del PRD elegido en una convención nacional y con el respaldo de más del 97 por ciento de la militancia perredeísta, concluyó.

